Conocimiento

La Universidad catalana recibe cada vez menos hijos de padres no universitarios

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Un estudio presentado por el Observatori del Sistema Universitari (OSU) pone en evidencia que, a raíz de la crisis económica, la composición social del sistema universitario catalán ha vivido un cambio de tendencia: cada vez llegan menos estudiantes con padres con pocos estudios.

Los hijos e hijas de personas con estudios universitarios están sobrerrepresentados en la universidad catalana: conforman el 47,1% de los estudiantes, mientras que sólo son el 26,2% de la población de 19 años de edad. En el extremo opuesto, los y las jóvenes con progenitores sin más estudios que los necesarios están infrarrepresentados: sólo son un 24,3% de los jóvenes que accede a la universidad, en tanto que constituyen el 39,5% de la población de 19 años de edad. Esta es una de las principales conclusiones del estudio ¿Quién estudia en la universidad?, elaborado por varios investigadores del Grupo de Investigación y Trabajo (GRET) de la Universidad Autónoma de Barcelona, ​​y que el Observatorio del Sistema Universitario (OSU) presentó el 13 de octubre de 2019.

 El estudio no sólo analiza lo que se conoce como Nivel Formativo Familiar (NFF) de los estudiantes universitarios del período desde 2002 hasta 2017, sino que cruza estos datos con los del nivel formativo de la población de 40 a 60 años durante este periodo, ya que es la población candidata a ser progenitora de los universitarios de nuevo acceso. De esta manera se obtiene la tasa de acceso a la universidad, que se define como «el cociente entre la presencia de un colectivo en la universidad y la presencia de este mismo colectivo en el conjunto de la sociedad».

Así, «la tasa de acceso a la universidad entre estudiantes con progenitores con estudios universitarios es 82,6. Entre los hijos y las hijas de progenitores con estudios postobligatorios, es 38,2. En el caso de estudiantes con progenitores sin más estudios que los obligatorios es 28,3″.

En otras palabras, se observa que en 2002, el 16,5% de la población catalana tenía progenitores con estudios universitarios, y que este colectivo representaba el 35,4% del estudiantado. En cambio, el 62,3% de la población catalana tenía progenitores sin estudios o con sólo los estudios obligatorios, y este colectivo representaba el 38,2% del alumnado universitario. El tercer grupo son los hijos con padres que tienen estudios secundarios postobligatorios, el cual en 2002 representaban el 21,2% de la población general y el 26,4% de la universitaria.

El año 2017, en cambio, prácticamente la mitad de la población universitaria pertenece al grupo de los hijos con progenitores con estudios superiores, mientras que sólo una cuarta parte de los universitarios son hijos de personas con pocos estudios, cuando hace 15 años este colectivo casi rozaba el 40%. Una parte de este fenómeno se debe a que cada vez hay más población general con estudios superiores (ya es el 26,2% de la sociedad catalana), pero otra, según los autores hay que atribuirlo a una creciente falta de equidad social. Según señalan en las conclusiones, «si bien es cierto que no toda esta desigualdad es atribuible a la institución universitaria, porque una buena parte es herencia de la selección que se produce a lo largo de todo el sistema educativo, también es cierto que la cuestión es lo suficientemente importante como para que forme parte de la agenda de toma de decisiones sobre las políticas que afectan al sistema universitario».

Crece la universidad privada

A partir del análisis de los datos de acceso a las universidades catalanas privadas y presenciales (Universidad Abad Oliva-CEU; Universidad Internacional de Catalunya; Universidad Ramon Llull; y Universidad de Vic-Central de Catalunya), el estudio detecta también que el acceso a estas instituciones decrece hasta el 2014, para luego aumentar sustancialmente: más de un 26% en el período 2013-18 (5 años). «Últimamente, pues, es un hecho que la universidad privada ha ganado peso en el conjunto del sistema universitario catalán».

 Los autores atribuyen este incremento a varios factores: mejora de las posibilidades de trabajo juvenil; incremento sustancial de precios en las universidades públicas (se ha reducido la diferencia del coste entre estudiar en la pública o la privada); incremento de la oferta de estudios por parte de las universidades privadas (la oferta de grados crece a un ritmo superior que en el sistema público); y el aumento del acceso de estudiantes a Ciclos Formativos de Grado Superior.
Fotografía: los rectores de las universidades públicas catalanas.
Publicación original: Catalunya Plural.
Temas de los que ando conversando con mis amigos en Facebook:
PILAR RAHOLA; EL CIERRE DEL CÍRCULO DE LECTORES; QUÉ HE VOTADO; ANIVERSARIO DE MI LIBRO YOUTUBER.

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