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	<title>Gabriel Jaraba Online</title>
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	<description>Todas mis publicaciones y actividades</description>
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		<title>Cómo el eclipse nos habla de nosotros mismos</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Gabriel Jaraba]]></dc:creator>
		<pubDate>Thu, 27 Aug 2026 12:25:46 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Sociedad]]></category>
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					<description><![CDATA[Lo del eclipse ha sido no sólo un espectáculo astronómico sino una lección instantánea sobre el estado de las emociones en la sociedad de masas. El episodio reúne muchos ingredientes que ayudan a explicar el mundo  y que dibujan muchos de nuestros deseos, temores y maneras de reaccionar ante situaciones no habituales. Veamos qué ha resultado ser la vivencia del eclipse en la sociedad  tal como la vivimos aquí y ahora]]></description>
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<p class="wp-block-paragraph">GABRIEL JARABA</p>



<h2 class="wp-block-heading">Lo del eclipse ha sido no sólo un espectáculo astronómico sino una lección instantánea sobre el estado de las emociones en la sociedad de masas. El episodio reúne muchos ingredientes que ayudan a explicar el mundo&nbsp; y que dibujan muchos de nuestros deseos, temores y maneras de reaccionar ante situaciones no habituales. Veamos qué ha resultado ser la vivencia del eclipse en la sociedad&nbsp; tal como la vivimos aquí y ahora</h2>



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<p class="wp-block-paragraph"><strong>El verano es cuando pasan cosas agradables</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Lo dice la famosa aria&nbsp;<em>Summertime,</em>&nbsp; de la ópera&nbsp;<em>Porgy and Bess</em>, de Gershwin: «Verano, cuando la vida es ligera». Nuestros mejores recuerdos de infancia se remiten a los veranos y las vacaciones con sus juegos entre primos y amigos, el descubrimiento de nuevas relaciones y aspectos desconocidos de nosotros mismos. La función musical de Dagoll Dagom,&nbsp;<em>Nit de Sant Joan</em>, describe muy bien la magia del inicio del verano, que nos sigue fascinando. En verano salimos en busca de lo que es nuevo y agradable, aparecen novedades que pretenden ser satisfactorias: un viaje, el descubrimiento de un lugar, vestir más cómodamente y quizás de modo inusual, el frigodedo o el frigopié, un cóctel exótico o el biquini o tanga que nunca nos habíamos atrevido a ponernos.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>La vida se consume en clave de moda</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">El verano es el campo de acción de la moda y las claves de cambio y evolución de las modas se dan en tono veraniego. En verano estamos más dispuestos a consumir novedades y de hecho las reclamamos: hemos tenido el Mundial de fútbol y ahora, el eclipse; primero, la emoción del torneo y la victoria de La Roja; después, la convocatoria a contemplar un hecho singular y admirable. Lo que hasta hace poco llamábamos sociedad de consumo insiste en proponer constantemente un&nbsp;<em>crescendo</em>&nbsp;de consumibles apetecibles, que necesitan ser renovados, pues ya se sabe que moda es lo que pasa de moda. El verano propone y reclama modas, ávidos como estamos por que nos «pasen cosas»: el consumo, si es algo, es el de la propia vida.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Realidad y comunicación, un juego de espejos</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">La relación entre medios y públicos con motivo del eclipse nos muestra la fragilidad de los tópicos referidos a la comunicación. No hay un flautista de Hamelin convocando a la gente al eclipse, no se ha producido la fabricación de un evento a manos de un interés concreto comercial o de otro tipo. Tampoco ha existido una espontaneidad ingenua: lo real es lo que sale por televisión y parece a simple vista que la realidad es lo que nos dice la comunicación que es. Pero aquí no funciona —ni en ninguna otra parte— lo de la «teoría de la aguja hipodérmica», las personas no padecen pasivamente la inoculación de inclinaciones hacia una u otra actitud en el consumo comunicacional. Más bien responden a asuntos que coinciden con sus apetencias, deseos y a veces intereses, y en ese caso la relación entre la comunicación y sus públicos es más bien un juego de espejos múltiples que un altavoz que convoca.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La comunicación en apariencia omnipotente ha tomado forma en esta ocasión como un mosaico en el que encajan todas las piezas: la percepción del hecho como acontecimiento por la televisión, la multiplicación a medida de las personas y pequeños grupos por internet, la convocatoria e interacción horizontal entre los interesados por redes y Whatsapp. Ha sido como una prefiguración del estado de la comunicación realmente existente y momentáneamente globalizada, que ha dado cuenta del momento a partir del cual evolucionará una comunicación globalizada por la interacción de todos los medios y tecnologías reforzados por la inteligencia artificial y apoyados en las narrativas transmedia.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>La fuerza del mito como espectáculo</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">El eclipse ha atraído y emocionado a la gente por los mismos motivos que lo hace el fútbol: habla de valores, apetencias y deficiencias que están en nuestro corazón. Existen arquetipos universales que nos mueven y nos conmueven más allá de las eras históricas; ahí está el éxito de la Odisea según Christopher Nolan, el mito fundacional de la narrativa occidental. A fuerza de creer que la ilustración avanzaba con la desmitificación, hemos descreído de las viejas leyendas, pero los mitos más potentes nos alcanzan pisándonos los talones, el de la tarea del héroe en el caso de Ulises o el «<em>solis invictu</em>s», culto de la religión romana, en el del eclipse. La victoria de la selección española de fútbol no sólo ha sido el deseo de que ganen los nuestros sino el orgullo de que ganen los justos, con Trump desactivado e impotente junto al podio. La aparición del sol eclipsado ha sido una teofanía «<em>prêt a porter</em>» disponible en vacaciones, que nos habla de que la naturaleza tiene la última palabra y de que, como decía Hemingway, el sol siempre acaba saliendo. En estos tiempos de agitación y desazón se impone así la frase sabia y oracular de Juliana de Norwich, santa ermitaña inglesa del siglo XIV: «Y todo está bien, y todo estará bien, y todo tipo de cosas estarán bien».</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>El individualismo es legítimo en una humanidad de seres sociales</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Como no podía ser de otro modo, ha habido «negacionistas» del eclipse. Es lógico que sea así, como tanta gente que legítimamente odia el fútbol, desconfía de los héroes o desmerece de las tragedias griegas (por no mencionar los dimisionarios del culto a Woody Allen, ya que los negacionismos están en permanente construcción). El argumento de los refractarios al acontecimiento ha sido que quienes lo han seguido son unos borregos y que ellos tienen a gala preservar su personalidad individual frente a las tendencias de masas. Faltaría más; las sociedades abiertas permiten ciertas disidencias y la paradoja es que estas acaban reforzando la tendencia principal. El contraste es bueno y la libertad también. Pero el ser humano es un ser social y como tal vive y es llamado a realizarse; la soledad del buen salvaje no existe, los niños lobos nunca aprenden a hablar y el conde de Greystoke nunca hubiera podido sobrevivir en la selva por más esfuerzos que mamá chimpancé hubiera empleado.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">El seguimiento del eclipse, visto así, no ha sido una manifestación de gregarismo sino el ejemplo de cómo la sociedad de masas es capaz de disponer ante los ciudadanos ciertas panoplias —limitadas— de opciones que favorecen la eclosión de emociones y vivencias grupales en las que se integran las conciencias individuales (por más optimista e ingenuo que esto pueda parecer) sin perder la propia personalidad. Y cuando esto no sucede nos encontramos ante el totalitarismo. La sociabilidad y sus implicaciones no anula la individualidad, y así el espectáculo del eclipse nos ha dado la imagen de las familias desplazadas a las zonas de observación con sus sillas plegables,&nbsp; meriendas y cervezas, que han traído a estas vacaciones mucho del ambiente confraternizador de los cámpings de la costa. Lo sociable, si es amigable —y casi siempre lo es—, es agradable y conveniente.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Cuando nos sentimos convocados por algo superior mostramos lo mejor de nosotros</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Así pues, nos gusta consumir lo nuevo pero nos agrada más participar en ello y de modo grupal.&nbsp; Y lo más interesante de lo nuevo es cuando percibimos que tiene algo que ver con nosotros, más allá de lo momentáneo. Surgen entonces las identificaciones, las emociones, las adhesiones: nunca nos mostramos indiferentes ante lo que acontece, excepto cuando no queremos ver lo que nos habla de algo que no deseamos reconocer. El eclipse, con su sustrato mítico pero más allá del mismo, era un espectáculo «para todos los públicos»: la naturaleza iba a regalarnos una maravilla y quizás un milagro (pues milagro significa etimológicamente algo digno de ser mirado con admiración, «<em>mirabilis</em>»). Ya que en estos tiempos no creemos en los milagros ni en ninguna otra cosa, que la fuente de lo admirable fuera lo natural ha sido garantía de autenticidad. Incluso para el más lerdo el eclipse ha mostrado que existe un orden riguroso en «lo natural» (la astronomía puede predecirlo y sabemos cuándo sucederá y cómo) y llegamos a creer, con Einstein, que «Dios no juega a los dados» y el espectáculo del orden de la naturaleza en su grandiosidad trae así cierta paz a los corazones</p>



<p class="wp-block-paragraph">El eclipse nos ha traído la trascendencia a domicilio, no una trascendencia religiosa o siquiera espiritual, sino contundentemente humana. Somos parte de un orden universal y deberíamos dar gracias a este universo que nos permite vivir, y por tanto tenemos la responsabilidad de hacer de nuestro mundo un lugar dignamente habitable. Nuestra inteligencia nos permite darnos cuenta de esta situación y ver que más allá del espectáculo astronómico, podemos atisbar nuestra verdadera situación como especie en un mundo que, como el eclipse, es igualmente admirable y nos reclama que actuemos en consecuencia.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Comprobamos pues que lo admirable nos sigue admirando, siglo tras siglo, y lo disfrutamos en grupo, en sociedad y personalmente, a la manera moderna y posmoderna a la vez, es decir, socializados y fragmentados al mismo tiempo. Y es muy posible que esa admiración compartida haya podido conducir a la esperanza, o a lo que somos capaces de captar de ella, y con ello hayamos vislumbrado la realidad del&nbsp;<em>dictum</em>&nbsp;de Juliana de Norwich.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><a href="https://catalunyaplural.es/como-el-eclipse-nos-habla-de-nosotros-mismos/">Publicación original. Catalunya Plural</a></p>



<p class="wp-block-paragraph"></p>
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		<title>Y luego dicen que el pescao va caro</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Gabriel Jaraba]]></dc:creator>
		<pubDate>Thu, 27 Aug 2026 11:46:35 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Monólogos para besugos]]></category>
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					<description><![CDATA[Un desplante que se ha convertido en un meme, o una política que se sabe como pez en el agua]]></description>
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<figure class="wp-block-image size-full"><img fetchpriority="high" decoding="async" width="961" height="619" src="https://gabrieljaraba.com/wp-content/uploads/2026/08/pescao.jpg" alt="" class="wp-image-7484" srcset="https://gabrieljaraba.com/wp-content/uploads/2026/08/pescao-961x551.jpg 961w, https://gabrieljaraba.com/wp-content/uploads/2026/08/pescao-480x270.jpg 480w" sizes="(min-width: 0px) and (max-width: 480px) 480px, (min-width: 481px) and (max-width: 961px) 961px, 100vw" /></figure>



<p class="wp-block-paragraph">GABRIEL JARABA</p>



<p class="wp-block-paragraph">Si el “hasta luego, Lucas”, de Chiquito de la Calzada, se convirtió en una frase hecha popularizada hasta la saciedad, ¿por qué no va a suceder lo mismo con el “chao, pescao” de Isabel Díaz Ayuso, más breve, conciso y sonoro? Claro que una cosa es que una frase ingeniosa la difunda un cómico y otra muy distinta que lo haga la presidenta de una comunidad autónoma, pero peores cosas se han visto; ahí está aquel “¿por qué no te callas?”, de Juan Carlos a Hugo Chávez, en público y en medio de una cumbre hispanoamericana. Hace falta ser un periodista avezado en el arte del <em>speechwriting</em> como era Fernando Ónega para dejar ir en un discurso que escribió para Adolfo Suárez un “hacer normal lo que en la calle es normal” y acercar el discurso político a eso, a la normalidad cotidiana.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Claro que el desplante ayusiano estaba pensado para dar un corte a los posibles interlocutores que eran los periodistas, en una actitud enraizada en la tradición de una chulapería digna de mantón de manila o de parpusa si hubiera sido un hombre. Chao, pescao, es una salida, si no elaborada, muy oportuna y notable, pues la cuestión quedó zanjada. Y uno piensa que Ayuso no es Ónega, que en gloria esté, pero ostenta una rapidez mental y verbal que merece atención. Se puede ser chula sin ser grosera aunque se roce el borde de lo ídem: es la moraleja que hay que extraer del lance. Y la presidenta, que se afanó en identificarse como tal en un chaleco de campaña, sabe lo que vale un peine y que en la sociedad del espectáculo vales lo que pareces ser, tanto para bien como para mal.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La presidenta madrileña es una “echá p’alante” y sabe cómo moverse en un entorno que la siente como propia, pues la vota. No creo que lo del pescao sea obra de su visir Iznogud personal; demasiado certero y rápido, y el otro es más retorcido. Pero el hallazgo comunicacional ha sido notable: ahora mismo estamos hablando de lo que antes llamábamos un meme en lugar de las operaciones inmobiliarias de la presidenta y su novio o de los rifirrafes por el liderazgo del PP. Y luego dicen que el pescao va caro.</p>
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		<title>Mahbouba Seraj, activista por los derechos de la mujer en Afganistán: «Me voy, no me permiten seguir trabajando»</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Gabriel Jaraba]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 18 Aug 2026 15:57:54 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Una sola humanidad]]></category>
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					<description><![CDATA[Una destacada activista feminista renuncia a seguir luchando desde el interior del país
]]></description>
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<figure class="wp-block-image size-full"><img decoding="async" width="888" height="592" src="https://gabrieljaraba.com/wp-content/uploads/2026/08/Mahbouba-Seraj.avif" alt="" class="wp-image-7479" srcset="https://gabrieljaraba.com/wp-content/uploads/2026/08/Mahbouba-Seraj.avif 888w, https://gabrieljaraba.com/wp-content/uploads/2026/08/Mahbouba-Seraj-300x200.jpg 300w, https://gabrieljaraba.com/wp-content/uploads/2026/08/Mahbouba-Seraj-768x512.jpg 768w, https://gabrieljaraba.com/wp-content/uploads/2026/08/Mahbouba-Seraj-480x320.jpg 480w" sizes="(max-width: 888px) 100vw, 888px" /></figure>



<p class="wp-block-paragraph">PILAR REQUENA</p>



<p class="wp-block-paragraph">«Sí, para siempre. Me voy. ¡Quién sabe lo que significa para siempre! Pero me voy. No puedo quedarme, ni seguir trabajando. No me lo permiten. Por eso, me voy».</p>



<p class="wp-block-paragraph">Es lo primero que dice&nbsp;<strong>Mahbouba Seraj&nbsp;</strong>apenas empezamos a hablar. Ya sabía que, hacía unos meses, le habían cerrado su centro para mujeres en riesgo. Se nota lo que le pesa y le ha costado tomar la decisión de abandonar su país, su alma y su corazón.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Nació en Kabul, en 1948. Es periodista, activista por los&nbsp;<strong>derechos de las mujeres</strong>&nbsp;y una de las voces más conocidas de la sociedad civil afgana. Cuando los&nbsp;<a href="https://www.rtve.es/noticias/20210815/talibanes-toman-poder-jalalabad-dejan-kabul-como-unica-ciudad-clave-manos-del-gobierno-afgano/2158621.shtml" target="_blank" rel="noreferrer noopener">talibanes tomaron al poder en 2021</a>&nbsp;no huyó, decidió quedarse para luchar por los derechos de las mujeres y batallar por su refugio de&nbsp;<strong>mujeres víctimas de violencia</strong>. Abogó por sentarse a hablar con los talibanes, lo que le valió fuertes críticas de afganos y afganas en el exilio. Y les ha confrontado cara a cara.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Sus reiterados llamamientos a los líderes talibanes para que reabran las aulas a niñas y mujeres han sido ignorados. Al final, ya no puede más, no le encuentra sentido a seguir en Kabul, una vez que no la dejan trabajar por lo que siempre ha querido. Su tristeza, su frustración, cansancio y resignación se reflejan en su cara cuando comenzamos lo que es más una conversación que una entrevista.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>PREGUNTA: ¿Cómo que no te permiten trabajar? ¿Han cerrado tu refugio para mujeres?</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>RESPUESTA:</strong>&nbsp;Los talibanes han abierto el suyo propio, pero no me dejan ir a ver a las mujeres. No sé cómo están. Espero que no las estén pegando ni maltratando, pero no sé qué se traen entre manos. Se lo he preguntado varias veces. Les he dicho: «¿Por qué no colaboramos? Se trata de la vida de estas chicas. Sentémonos, hablemos de ello y veamos qué podemos y qué no podemos hacer por ellas». Pero no han querido.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>P: ¿Qué pasó?</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>R:</strong>&nbsp;En diciembre de 2025, vinieron y lo cerraron.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>P:¿Y las mujeres se fueron?</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>R:</strong>&nbsp;Se las llevaron a todas, por la fuerza. ¡Se las llevaron! Sé dónde están y mi secretaria las ha visto un par de veces, cuando se lo permitieron, pero a mí no me han dejado ir a verlas. No es un refugio donde las tienen. Solía ser un orfanato en la época de la República. Está de camino al antiguo parlamento.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>P: ¿Cuántas mujeres había?</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>R:</strong>&nbsp;En total, el día que vinieron, eran 33 entre mujeres y niños. Había seis mujeres mayores a las que habíamos estado cuidando. Sus familias las habían abandonado y no tenían a donde ir. Y algunas no estaban del todo bien de la cabeza. Pero estuvieron con nosotros años y años y las cuidamos. De hecho, una de las mujeres tuvo una niña, en nuestro refugio. Era nuestro pequeño orgullo y alegría. También se la llevaron. Se llamaba Hadia, que significa regalo.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>P: ¿Estaban en peligro?</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>R:</strong>&nbsp;Todas, tanto las jóvenes como las mayores, fueron rechazadas por sus familias, sufrieron abusos y estaban en peligro.</p>



<h2 class="wp-block-heading">“El mundo se ha vuelto loco»</h2>



<p class="wp-block-paragraph">La última vez que nos vimos en persona fue en Kabul, en noviembre de 2022, cuando los talibanes ya habían comenzado su política represiva contra las mujeres, pero todavía no las habían enterrado en vida. De hecho, todavía tenían las puertas de las universidades abiertas, pero ya no las de la enseñanza secundaria.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Me encontré con una Mahbouba batalladora, esperanzada en que se podía hablar con los fanáticos para evitar que condenasen a las mujeres al ostracismo. Ha pasado justo lo contrario. Su voz sigue siendo calmada y determinante, pero se le nota el cansancio vital.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>P: ¿Cómo describirías la situación cinco años después de la llegada de los talibanes?</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>R:&nbsp;</strong>Según los talibanes, todo es fantástico en Afganistán. Están construyendo carreteras y presas, se ocupan de la gente, todo el mundo está contento, todo el mundo tiene un hogar y comida y la vida es buena, según ellos. Y, por supuesto, las mujeres están protegidas por ellos. Así que sí, todo es tan&#8230; idílico. No tenemos ningún problema. No sé, el mundo se ha vuelto loco. En Afganistán, en realidad, no hay trabajo, no hay dinero, no hay comida. Hay mucha gente que no tiene un techo bajo el que vivir. A esta situación se ha sumado el problema de los refugiados procedentes de Irán y Pakistán. Y las&nbsp;<strong>mujeres no trabajan. No participan en la economía del país</strong>&nbsp;ni en la construcción de sus propias vidas. Y quiero dejar claro que ninguna mujer afgana tiene un hombre que trabaje para ella y la cuide. Muchas son viudas y mantenían a sus familias. Ahora nadie les permite trabajar. Así que todo el mundo está mendigando. Es increíble los mendigos que hay en las calles. Los mendigos son muy jóvenes y de todas partes.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>P: ¿Hay también mujeres mendigando?</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>R:</strong>&nbsp;También hay mujeres, pero no se les permite, no las dejan salir a la calle, lo que hacen es llevárselas si piden limosna. Si las ven mendigando, se las llevan y las meten en la cárcel.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>P: ¿Y hay mujeres por la calle?</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>R:</strong>&nbsp;Con sus velos, sí. A algunas aún se las ve. No es que no haya mujeres, pero con el&nbsp;<em>mahram</em>&nbsp;(tutor masculino) y completamente cubiertas.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>P: Al principio, todavía tenías cierta esperanza en que fuera posible dialogar con los talibanes. ¿Cómo ves la situación ahora?</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>R:</strong>&nbsp;Esa esperanza me ha acompañado hasta ahora. Pero me di cuenta de que eso no iba a suceder en absoluto. Es imposible. Porque nadie dice la verdad. Les cuentan una parte de la verdad al mundo occidental para que les resulte más fácil, pero no toda la verdad. Y ya está. No puedo soportar vivir en un país así. No puedo soportar lo que les está pasando a las mujeres de este país. Es espantoso lo que está ocurriendo. No solo estamos perdiendo a la generación de mujeres, sino también a nuestros jóvenes. Porque, cuando no hay mujeres formadas en las familias y cuando las mujeres no se sienten cómodas ni en paz consigo mismas, no pueden ser un pilar en sus hogares. Así que no sé qué va a ser de esos niños. ¿Cómo se les está criando y educando? La verdad es que no lo sé.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>P: Y otro problema, probablemente, es el plan de estudios.</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>R:</strong>&nbsp;El plan de estudios lo controlan los talibanes como a ellos les da la gana. Lo controlan ellos, nadie más. Es lo que digan los talibanes. Hacen el sistema educativo como ellos quieren.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>P: ¿Y la comunidad internacional?</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>R:</strong>&nbsp;La comunidad internacional, siento decirlo, se ha convertido en el mayor chiste del mundo. Ahora mismo, no sabe ni dónde tiene la mano derecha ni dónde la izquierda. Están muy desorientados. Nunca había visto al mundo en un estado de confusión semejante.&nbsp;<strong>Europa no sabe quién es</strong>, qué quiere ni cómo es. Estados Unidos está haciendo lo que sea que esté haciendo. Y el resto del mundo se está volviendo loco. Y, por supuesto, la ayuda, el dinero, se han detenido, nadie da dinero con fines humanitarios, ni siquiera para el desarrollo, y&nbsp;<strong>todo el mundo está destinando dinero a armas</strong>. Hay guerras por todas partes. Y, en cualquier momento, cualquier día, cualquier minuto, estas guerras pueden salirse completamente de control y convertirse en el mayor desastre. ¿Qué vamos a hacer? ¿Qué está pasando?</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>P: Y, ahora, Pakistán contra Afganistán.</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>R:</strong>&nbsp;<a href="https://www.rtve.es/noticias/20260323/tregua-pakistan-afganistan-termina-bajo-amenaza-conflicto/16993796.shtml" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Pakistán, claro, nos está bombardeando</a>. Están cerrando la frontera, abriéndola y volviéndola a cerrar. Es simplemente este juego al que todo el mundo está jugando. No sé en beneficio de quién se está jugando. Esa es la parte que no sé.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>P: ¿Cómo se vio desde Afganistán la&nbsp;</strong><strong><a href="https://www.rtve.es/noticias/20260623/union-europea-reune-talibanes-bruselas-explorar-vias-deportar-afganos-pais/17128107.shtml" target="_blank" rel="noreferrer noopener">reunión de la Unión Europea con una delegación talibana en Bruselas</a></strong><strong>?</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>R:</strong>&nbsp;La verdad es que pasó muy discretamente. Los que tenían acceso a las noticias y podían enterarse de lo que pasaba en el mundo se enteraron. El resto de la gente en Afganistán no tenía ni idea de lo que estaba pasando. Así que, fuera lo que fuera lo que saliera en las noticias, si podían acceder a ellas, si tenían teléfono, si tenían ordenador, si tenían internet, si tenían conexión, se enteraron. Pero nadie dio ninguna noticia al respecto, nadie oyó nada al respecto. Fue como si se hubiera guardado silencio, como si no pasara nada.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>P: ¿Y qué opinas de la Unión Europea, de lo que ha hecho?</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>R:</strong>&nbsp;Ya no sé qué pensar de los europeos. Hubo un momento en que creía que conocía de verdad a los europeos y a Europa, pero ya no es así. De verdad que no. No sé qué quieren. No sé dónde están. No sé cómo piensan. No sé qué piensan. Así que es como si no lo supiera. De verdad que no. ¿Y por qué? Ni siquiera puedo decir nada al respecto. Porque no tengo ni idea de lo que defienden, de lo que quieren. ¿Realmente están la Unión Europea, sus representantes, en Afganistán? Su sede ha estado abierta y yo fui una de las que se aseguró de que abrieran una oficina en Kabul. De verdad, estaba muy a favor y sigo estándolo; desde el principio, les decía a las embajadas —las que están en activo—: «No enviéis a vuestros embajadores, porque eso supondría un reconocimiento oficial, pero mantened abiertas vuestras embajadas». Siempre he dicho eso, porque para mí es importante, para el pueblo afgano, ya que así siempre habrá conexión entre pueblos. Pero no me hicieron caso. La Unión Europea fue la única que lo hizo: la gente venía y se quedaba en su recinto, se celebraban reuniones y yo incluso podía ir allí con total libertad. Ahora mismo no es posible porque, entre otras cosas, fueron poniendo fin a todo eso poco a poco. No sé qué es lo que quiere Europa. No tengo ni idea, porque tampoco creo que ellos lo tengan muy claro.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>P: ¿Cómo es posible que, a pesar de la gravedad de la situación, los talibanes sobrevivan y, de alguna manera, hayan consolidado su poder?</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>R:</strong>&nbsp;Es comprensible debido a la realidad que ha vivido el pueblo afgano: lleva 46 años sumido en guerras y generación tras generación se ha visto envuelto en conflictos. No es ninguna broma. Esa no es forma de vivir. Es espantoso. Es horrible. Consiguen un pequeño respiro en algún aspecto, como durante los 20 años en los que el mundo estuvo presente aquí. Las puertas estaban abiertas para las mujeres. Pero también ocurrieron muchas cosas terribles en esos 20 años, cosas realmente horribles. Esa es la razón por la que ocurren las cosas: ahora mismo todo el mundo está en la fase de decir «vale, lo que hagan los talibanes está bien», porque odiaban lo que la república le hizo al pueblo. Así que, en cierto modo, estamos perdiendo en todos los frentes. Lo estamos perdiendo todo. Si los talibanes hablaran con el pueblo afgano, podrían ganarse su apoyo y unirse realmente a él. Una participación adecuada de todos. Afganistán no es &#8216;pashtunistán&#8217;, no es un país solo de pastunes, no lo es. Afganistán tiene muchas otras etnias muy influyentes. Hay uzbekos, tayikos, hazaras, todo el mundo está aquí. Quieren vivir juntos y esto debería tenerse en cuenta por el bien de todos. No se puede permitir que un solo grupo gobierne sobre todos los demás y luego esperar que todo el mundo esté contento. El hecho es que, debido a las guerras de todos estos años, la&nbsp;<strong>voluntad de los hombres afganos ya no existe</strong>. Ya no existe, así que nadie está haciendo nada. Eso es lo que ha pasado.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>P: ¿Cómo es posible que los hombres permitan que los talibanes hagan lo que están haciendo con las mujeres? Es un&nbsp;</strong><strong><em>apartheid</em></strong><strong>&nbsp;de género.</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>R:</strong>&nbsp;Exactamente. Eso es lo que es y creo que, psicológicamente, el efecto de todos estos años de opresión ha tenido un resultado muy negativo en el pueblo afgano, porque nos ha cambiado. Nos ha cambiado desde lo más profundo. El núcleo del pueblo afgano ha cambiado, por desgracia. Eso es lo que ha pasado. No es solo que no sepa qué están haciendo los europeos ni qué está pasando. La verdad es que tampoco sé qué están haciendo los afganos ni qué está pasando, porque el Afganistán que yo conocía y los afganos que yo conocía eran muy diferentes. Pero todo ha cambiado y me da miedo que vayamos a perder Afganistán por completo, es muy posible que se divida en pedazos.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>P: ¿No crees en una resistencia militar o civil que tenga el poder suficiente para acabar con los talibanes?</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>R:&nbsp;</strong>La resistencia civil era la única forma en que podríamos haberlo conseguido, o la cooperación civil. Si hubiera habido civismo, pero ya sabes que eso no puede venir solo de una parte, tiene que venir de ambas. Quizá podríamos haberlo conseguido. Esa era mi esperanza. Si hubieran permitido que la&nbsp;<strong>sociedad civil</strong>&nbsp;existiera o que los partidos estuvieran al lado del pueblo afgano. No estoy diciendo que haya que ir en contra de la religión islámica. Debería haber sido islámico, tal y como se supone que debe ser, con la sharía hasta cierto punto, pero también con derecho civil. Todas estas cosas son posibles para construir un país que forme parte del mundo actual. No podemos vivir aislados. Todo el pueblo afgano está aislado. Este aislamiento es muy malo para nosotros, ¿qué pasará al final? No tengo ni idea. ¿Cuánto tiempo más va a durar esto?</p>



<h2 class="wp-block-heading">El cambio tiene que venir del pueblo de Afganistán</h2>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>P: ¿Pero la resistencia militar no es la solución?</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>R:</strong>&nbsp;¿Qué propone la resistencia militar? ¿Más guerras, más matanzas entre nosotros? ¿Y después qué? Si hubieran podido hacerlo por su cuenta, ya lo habrían hecho. Pero siempre acuden a países extranjeros para que vengan, se unan a ellos y les ayuden. Así que, una vez más, es lo mismo. Tenemos que hacerlo nosotros. El cambio tiene que venir del pueblo de Afganistán. Pero la forma en que nos han cambiado la vida, en todos los sentidos, económico, social, político, religioso, nos ha llevado a una situación en la que realmente no podemos hacer nada. Casi nos estamos convirtiendo en un pueblo inexistente. No tenemos voz, no podemos defender nada ni expresar nuestras opiniones en público. Si algo está mal, no lo decimos. No debería ser así. Por el amor de Dios, somos seres humanos. ¿Por qué nos tratamos así unos a otros? No lo entiendo, pero está pasando.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>P: ¿Puede provenir del exilio, de los afganos en el exilio, de los refugiados, de los que huyeron?</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>R:</strong>&nbsp;Rezo para que los refugiados y los que han escapado se queden donde están, vivan su propia vida y sean felices con sus hijos, que los críen para que sean buenas personas y respeten el país en el que vivan, sea cual sea, y que vivan en paz. Pero que no hagan lo que hacían en Afganistán. Para empezar, ya no lo conocen. El Afganistán de hace cinco años y el de hoy son totalmente distintos. Hay mucho desarrollo, muchas carreteras, muchas casas, muchos bloques de pisos de gran altura. Hay de todo. Pero, al mismo tiempo, no tenemos el corazón del país.&nbsp;<strong>No tenemos Constitución, no tenemos leyes</strong>, no tenemos normas y reglamentos aceptables para la población. Así que ahí es donde nos encontramos.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>P: ¿Está Afganistán volviendo a ser un refugio para grupos terroristas?</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>R:</strong>&nbsp;No sé si está pasando o no. Sé que prometieron que no lo iba a ser. En cualquier caso, esta es una de esas cosas de las que nunca se habla en Afganistán. Y en el resto del mundo tampoco, seguro que te habrás dado cuenta. El mundo está viendo toda la situación desde una perspectiva totalmente diferente y, por eso, nadie habla realmente de ello. En Afganistán no hablamos de ello. No sabemos nada al respecto. Si hay gente a la que están matando, por ejemplo, como hace unas noches, cuando mataron a seis personas y unas noches antes, a cuatro, dicen que eran ladrones, que entraban en las casas y que por eso mataron a todos a tiros. Solo Dios sabe quiénes eran, qué eran, cómo eran, qué pasó.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>P: ¿Existe alguna fractura en el movimiento talibán?</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>R:</strong>&nbsp;Se habla poco de eso. Hay un murmullo y se percibe. Sin embargo, al mismo tiempo, los edictos provienen del &#8216;gran hombre&#8217; de Kandahar y se están aplicando. Pero, ¿qué es eso del vicio y de la virtud? En algunos lugares se está aplicando con mucha dureza a las mujeres y en otros con menos. Varía mucho dependiendo de la provincia.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>P: ¿Quién apoya a los talibanes?</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>R:</strong>&nbsp;Están vendiendo los minerales de Afganistán a los chinos. Siempre hay compradores, como los rusos y los chinos. Están comprando y pagando mucho dinero por ello y creo que eso es lo que los mantiene a flote o más bien hace que les vaya muy bien. Además, en cuanto al resto del dinero que procedía de EE.UU., que llegaba semanalmente, no tengo ni idea de si sigue llegando con Trump. Pero tengo mucha curiosidad por averiguarlo. Porque eso también formaba parte del acuerdo. No sé durante cuánto tiempo, pero así era. A los talibanes les va bien.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>P: En realidad, solo Rusia los reconoce, pero mantienen relaciones, en mayor o menor medida, con los países de la región.</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>R:&nbsp;</strong>Tienen relaciones con China, con Pakistán, con la India, con Irán y con Rusia. Tienen relaciones con todos los países vecinos y, por supuesto, con los países islámicos. Quizá no los reconozcan oficialmente, pero mantienen relaciones con ellos. Y, en este sentido, no creo que vayan a cambiar su actitud hacia las mujeres de Afganistán, aunque yo tenía la esperanza de que sí, dado que quizá quisieran formar parte de la comunidad internacional. Pero, al parecer, realmente no les importa. Harán lo que sea o no harán nada. Así que, como siempre, salen perdiendo las personas. El pueblo afgano sale perdiendo en todos los frentes y en todos los sentidos; en cada situación perdemos. ¿Y las mujeres? Las que más pierden.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>P: ¿Cómo es posible que fanáticos como estos estén en el poder?</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>R:</strong>&nbsp;Sabes que esta no es una pregunta que se plantee todo el mundo, ni mucho menos. Porque, en lo que al mundo se refiere, se ha aceptado. Y estas cosas se aceptan muy rápido. ¿Por qué? Porque así son los seres humanos. Durante todos estos años, me lo han preguntado y he recibido apoyo. Sigo aquí y tú sigues interesada en Afganistán desde el momento en que nos conocimos. Y, por cierto, también muchas otras mujeres conocidas. No tiene nada que ver con nuestras vidas. Realmente tenemos que trabajar para cambiarlo. Además, todo lo que se dice sobre las mujeres en Afganistán, que se ha mostrado o se ha proyectado al mundo son mentiras, porque la gente no dice la verdad. Y cuando hablas con los talibanes dicen estar protegiendo a las mujeres de Afganistán. Antes de que puedas decir nada, dan media vuelta y añaden: «La sharía lo dice, el islam lo dice». Así que todo el mundo se calla porque todos tienen miedo. ¿Cómo pueden decir algo en contra de la sharía o del islam, que no es así? El islam no es esto.&nbsp;<strong>El islam que yo conozco no es así</strong>. No sé por qué todo el mundo piensa que es así. Es una religión muy hermosa, muy social, inclusiva y muy justa. Y eso es justo lo que es. Entonces ¿qué está pasando? No lo sé.</p>



<h2 class="wp-block-heading">«Afganistán es mi corazón y mi alma»</h2>



<p class="wp-block-paragraph">Será el&nbsp;<strong>segundo exilio de Mahbouba</strong>, quien ya tuvo que huir de su país durante el régimen y la ocupación comunistas y se instaló en Estados Unidos. Volvió a Kabul en 2003, tras un cuarto de siglo. Su país estaba completamente transformado por las guerras. Ha intentado resistir, pero ya no es posible.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Tiene previsto abandonar su Afganistán natal a finales de septiembre. Dice que para siempre, pero las dos sabemos que mientras tenga vida volverá si ve una posibilidad, por mínima que sea, de ayudar&nbsp;<em>in situ</em>&nbsp;a las mujeres y niñas de su país.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>P: ¿Has perdido la esperanza en Afganistán?</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>R:</strong>&nbsp;Es lo que todo el mundo me pregunta: si he perdido la esperanza y si por eso me voy. En cierto modo, estoy muy cansada, tengo 78 años. Ya no soy joven. Y mi energía se está desperdiciando ahora mismo. ¿Qué estoy haciendo? Solo estoy ocupando espacio en Kabul, sentada sin poder hacer nada. Nuestras oficinas están cerradas, nadie nos da dinero y&nbsp;<strong>no podemos llevar a cabo ningún proyecto</strong>. Mi oficina se creó para proteger a las mujeres y para que ellas mismas se desarrollen. Es el&nbsp;<strong>Centro de Desarrollo de Competencias de las Mujeres Afganas</strong>, se trata del desarrollo de las mujeres, de protegerlas, se trata de ellas. Desde el día en que llegaron al poder, los talibanes quisieron cambiar el nombre de mi organización. ¿Por qué tiene que girar todo en torno a las mujeres?, pensaban. Consideran a las mujeres sus enemigas y les decía: No somos vuestras enemigas. Somos madres, hermanas, esposas, abuelas, mujeres de Afganistán. Así que dadnos nuestros derechos, dejadnos ser independientes, dejadnos hacer nuestro trabajo, así es como podéis mostrarnos respeto, no con palabras vacías. ¿Qué clase de respeto y protección es esta? No lo entiendo. Esto significa que, como seres humanos, somos tan estúpidas que siempre necesitamos protección. No lo somos. Protegednos con leyes, con las medidas que toméis, protegednos socialmente creando instituciones que funcionen. No nos protejáis así, quitándonoslo todo.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>P: ¿Seguirás luchando por tu país y por sus mujeres vayas donde vayas?</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>R:</strong>&nbsp;Siempre, siempre, siempre. Son mi corazón, mi alma. Afganistán es mi corazón y mi alma. No te imaginas lo difícil que es para mí abandonar el país del que estoy absolutamente enamorada y no por conseguir algún beneficio. Afganistán es mío, yo soy de Afganistán y eso no significa que tenga que reportarme beneficios. El hecho de poder vivir aquí, llamarlo mi país y que el país me considere una de las suyas. Soy afgana, aunque ahora mismo sea afgana-estadounidense. Estoy en Afganistán, vivo aquí, trabajo aquí, respeto a esta gente y la quiero. Soy una mujer musulmana que quiere practicar su fe como desee. Eso es todo. Y algún día, cuando llegue el momento, cerraré los ojos y moriré y se acabará todo. No hay nada extraordinario en esto. Es solo una vida ¿por qué no podemos vivirla?</p>



<p class="wp-block-paragraph">Nos despedimos con un «pronto nos vemos». No perdemos la esperanza de que sea de nuevo en Kabul, pero las dos sabemos que no será así a corto plazo, que tendrá que ser en su exilio, con dolor de alma y de corazón, donde nos veremos de nuevo.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><a href="https://www.rtve.es/noticias/20260816/mahbouba-seraj-activista-derechos-mujer-afganistan/17192166.shtml">Publicación original: Radiotelevisión Española</a></p>



<p class="wp-block-paragraph"></p>
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		<title>El TD2, la IA y la alfabetización informativa</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Gabriel Jaraba]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 05 Aug 2026 16:38:41 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Comunicación]]></category>
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					<description><![CDATA[El TD2 de Pepa Bueno hecho con IA destroza la ficción de un formato rígido que no cambia en décadas]]></description>
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<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="1024" height="577" src="https://gabrieljaraba.com/wp-content/uploads/2026/08/Especial-TD-1024x577.jpg" alt="" class="wp-image-7470" srcset="https://gabrieljaraba.com/wp-content/uploads/2026/08/Especial-TD-980x552.jpg 980w, https://gabrieljaraba.com/wp-content/uploads/2026/08/Especial-TD-480x270.jpg 480w" sizes="(min-width: 0px) and (max-width: 480px) 480px, (min-width: 481px) and (max-width: 980px) 980px, (min-width: 981px) 1024px, 100vw" /></figure>



<p class="wp-block-paragraph">GABRIEL JARABA</p>



<p class="wp-block-paragraph">La emisión de un TD2 experimental realizado con inteligencia artificial (IA), hace unos cuantos días en TVE 1, ha sido una novedad muy destacable y una iniciativa muy meritoria de su directora, Pepa Bueno. Su propósito era poner de relieve lo fácil que resulta deformar el sentido de la información con el propósito de inclinar su interpretación hacia intereses distintos de los del público. La IA servía aquí de espejo deformante que ponía de relieve que cada vez será más fácil intervenir en los elementos que componen la información por parte de agentes interesados apelando a la fascinación de lo espectacular. El TD2 de Pepa Bueno fue llamada de atención y ejemplo de lo que los periodistas pueden hacer para mantenerse en su responsabilidad.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El TD con IA fue algo más que un ejercicio técnico pensado para la reflexión. De él se ha desprendido una auténtica lección de alfabetización informativa que reclama ser atendida e imitada. La información se encuentra en una encrucijada que demanda una reflexión tanto por parte de los profesionales como del público, o al menos la parte más consciente del mismo. Periodistas y usuarios de la información estamos juntos en los prolegómenos de una revolución de la comunicación que nos advierte de tiempos difíciles para la verdad a la que el periodismo debe servir, una revolución que va más allá de las tensiones habituales entre los intereses que confluyen en las tareas informativas y que se debe a un intento de los poderes económicos y tecnopolíticos de desmantelar los equilibrios democráticos a beneficio de lo que algunos ya llaman tecnofeudalismo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La alfabetización mediática va más allá de poder identificar las&nbsp;<em>fake news</em>&nbsp;(pseudonoticias engañosas interesadas) y distinguir el trigo y la paja en el campo informativo. Actualmente es el conjunto de la esfera informativa lo que reclama una puesta en cuestión para saber hasta qué punto los lenguajes, géneros y convenciones propios del periodismo siguen sirviendo a su propósito original: dar cuenta de lo que sucede e identificar elementos que conduzcan a la verdad. Hay que someter a revisión todo lo que leemos, vemos y escuchamos y reflexionar si la forma en que esos mensajes nos son ofrecidos corresponde a una forma de periodismo adecuada a las condiciones de la interacción entre medios y públicos en aras del esclarecimiento y la verdad noticiosa.</p>



<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<p class="wp-block-paragraph">Es el conjunto de la esfera informativa lo que reclama una puesta en cuestión para saber hasta qué punto los lenguajes, géneros y convenciones propios del periodismo siguen sirviendo a su propósito original</p>
</blockquote>



<p class="wp-block-paragraph">Y es en este sentido que el TD2 de la IA apunta a una realidad que era quizás distinta a la que se quería señalar con él. Los informativos diarios de televisión corresponden a un formato, con sus formas y lenguajes, que se mantiene consolidado férreamente de modo que es idéntico a sí mismo año tras año, década tras década. Todos los géneros y formatos televisivos han sufrido evoluciones muy diversas y de distinto alcance menos los informativos diarios. Los telediarios y telenoticias se ajustan invariablemente al mismo formato, se emitan en una u otra cadena, con un presentador en un plató, que introduce a la noticia que luego será narrada, una entradilla quizás, y un desarrollo en vídeo que incorpora filmaciones noticiosas, con declaraciones, testimonios y a veces gráficos informativos. Cada pieza tiene una duración breve y la una sucede a la otra, precedidas y a veces concluidas por baterías de titulares. Esa es la fórmula de hierro del formato, que resiste el paso del tiempo y se erige en proa informativa de la orientación editorial de cada canal.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El TD2 de la IA rompe estrepitosamente con la convencionalidad de tal relato y muestra que el rey va desnudo. La alteración del objetivo de la información no vendrá obrado por la magia de una nueva tecnología que pervierta la narración periodística, está produciéndose ahora mismo a partir de un formato que se cree fiable pero sobre el cual se practica la modificación pretendidamente invisible que sirve a intereses que no son legítimamente editoriales sino de otro tipo. Es un ejercicio de prestidigitación magistral sobre el que el TD2 de Pepa Bueno ha incidido con aguda inteligencia.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Fijémonos en lo que hacen las cadenas de televisión, todas ellas, cuando desean renovar los informativos diarios: modificar los platós, a menudo con imagen electrónica, cambiar las tipografías, aligerar ciertas formas de los presentadores, mejorar los procesos de edición de las imágenes. Pero nunca se toca el núcleo del formato, el lenguaje fundamental con el que se relaciona con el público y soporta la narración en su conjunto. Los informativos diarios de televisión son siempre idénticos a sí mismos, entre sí y respecto a los del resto de cadenas.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El TD2 de Pepa Bueno ha venido a dinamitar magistralmente el lecho de Procusto de los informativos diarios y ha puesto en evidencia la prestidigitación que los sostiene: una apariencia de fiabilidad que en realidad es una limitación voluntaria que no abre caminos a interpretaciones posibles distintas de una intención editorial tan invariablemente férrea como el formato. Porque si el formato informativo puede ser cuestionado la cerrazón editorial también puede serlo.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><a href="https://catalunyaplural.es/el-td2-la-ia-y-la-alfabetizacion-informativa/">Publicación original: Catalunya Plural</a></p>



<p class="wp-block-paragraph"></p>
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		<title>Los periodistas del Watergate, 47 años después</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Gabriel Jaraba]]></dc:creator>
		<pubDate>Mon, 27 Jul 2026 16:58:38 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Periodismo]]></category>
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					<description><![CDATA[Un nuevo artículo de Carmen Umbón sobre el trasfondo personal y periodístico de los autores de la investigación sobre el caso Watergate]]></description>
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<figure class="wp-block-image size-full is-resized"><img loading="lazy" decoding="async" width="1000" height="795" src="https://gabrieljaraba.com/wp-content/uploads/2026/07/Bernstein-y-Woodward-1972.jpg" alt="" class="wp-image-7462" style="aspect-ratio:1.257844963461814;width:731px;height:auto" srcset="https://gabrieljaraba.com/wp-content/uploads/2026/07/Bernstein-y-Woodward-1972.jpg 1000w, https://gabrieljaraba.com/wp-content/uploads/2026/07/Bernstein-y-Woodward-1972-980x779.jpg 980w, https://gabrieljaraba.com/wp-content/uploads/2026/07/Bernstein-y-Woodward-1972-480x382.jpg 480w" sizes="(min-width: 0px) and (max-width: 480px) 480px, (min-width: 481px) and (max-width: 980px) 980px, (min-width: 981px) 1000px, 100vw" /></figure>



<p class="wp-block-paragraph">CARMEN UMBÓN</p>



<p class="wp-block-paragraph">Primera parte: «Papá, ¿eres comunista?»</p>



<p class="wp-block-paragraph">A veces me he preguntado por qué la carrera de <strong>Carl Bernstein</strong> (Washington, 1944) había sido más anodina y ajetreada que la de su colega <strong>Bob Woodward</strong> (Geneve, Illinois, 1943), pese a que ambos llegaron al estrellato periodístico a la vez y en condiciones de igualdad. Tanto en el libro como en la película <a href="https://www.filmaffinity.com/es/film780126.html" target="_blank" rel="noreferrer noopener">&#8216;Todos los hombres del presidente&#8217;</a> da la impresión de que en aquel momento (1972) Bernstein era el más experimentado y con mayor instinto periodístico de los dos. Más aún. Se le atribuye a él ser el primero en darse cuenta de la implicación personal de <strong>Richard Nixon </strong>en el &#8216;<strong>caso Watergate&#8217;.</strong> Y justo ahora, cuando Woodward vuelve a brillar gracias a sus dos últimos libros sobre <strong>Donald Trump,</strong> he tropezado con <strong>&#8216;Loyalties&#8217;</strong> (Lealtades), una saga familiar firmada y editada por Bernstein hace 20 años que en su día me pasó por alto (creo que no ha sido traducida). Bernstein narra en sus páginas abominables historias del <strong>Comité de Actividades Antiamericanas</strong>, pero también da claves sobre su familia, su personalidad y su propia vida.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La parte histórica del libro está basada en las declaraciones del padre del periodista,&nbsp;<strong>Alfred Bernstein,</strong>&nbsp;abogado en&nbsp;<strong>Washington</strong>, defensor de personas perseguidas por el Comité de Actividades Antiamericanas, sobre todo en el periodo de mayor virulencia, el del senador por Wisconsin&nbsp;<strong>Joseph McCarthy</strong>&nbsp;(1950-1954). Pero la narrativa emocional corresponde a Carl, que experimentó siendo niño las consecuencias de ser hijo de comunistas en un país como EEUU donde, ni entonces ni ahora, esa circunstancia aporta lustre social ni ayuda a cimentar carreras.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Incluso el título del libro tiene un doble sentido. Lealtad “a América”, así, en abstracto, que es lo que el comité juzgaba, y lealtad de un hijo hacia sus padres, cuyas actividades él no comprendía cuando era niño. Tanto Alfred como&nbsp;<strong>Sylvia Walker,</strong>&nbsp;su madre, sufrieron las consecuencias de su compromiso ideológico. Fueron perseguidos, insultados, humillados; perdieron sus trabajos, padecieron el rechazo social de su entorno e incluso la incomprensión de algunos miembros de su familia. Los Bernstein y los Walker eran judíos secularizados, comprometidos e implicados en actividades solidarias de diversa índole, desde proteger a su comunidad hasta otras de mayor calado, como tomar parte en las luchas obreras en el primer cuarto del siglo XX. Su abuelo&nbsp;<strong>Thomas Walker&nbsp;</strong>y su tío&nbsp;<strong>Jake</strong>, ambos comunistas, e&nbsp;<strong>Itzel&nbsp;</strong>(cuñado de Thomas), socialista, militaron en organizaciones políticas y sindicales y vivieron en su propia familia la escisión de la Tercera Internacional.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Muchos años antes de que Carl firmara en&nbsp;<strong><a href="https://www.washingtonpost.com/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">&#8216;The Washington Post&#8217;</a></strong>&nbsp;sus primeros trabajos, su madre, Sylvia Walker Bernstein, ya había aparecido en sus páginas y en otros medios de comunicación. Al día siguiente de testificar ante el Comité de Actividades Antiamericanas (15 de julio de 1954) fue portada del&nbsp;<strong><a href="https://www.thewashingtondailynews.com/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">&#8216;Washington Daily News</a>&#8216;</strong>&nbsp;con el puño en alto. El título decía: “Ama de casa del Distrito de Columbia se acoge a la Quinta enmienda”. En &#8216;The Washington Post&#8217; el presidente del tribunal afirmaba que la “apariencia” de Sylvia y de los otros diez testigos le había “convencido de que hay un núcleo duro del&nbsp;<strong>Partido Comunista</strong>&nbsp;en la capital de la nación”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Y mientras Alfred defendía legalmente a los acusados por el comité, Sylvia, secretaria de profesión, participaba en manifestaciones y protestas cívicas, a veces acompañada por Carl o por sus dos hermanas. Tuvo un papel muy destacado en la campaña a favor de los científicos&nbsp;<a href="https://elpais.com/diario/2003/06/19/ultima/1055973601_850215.html" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><strong>Ethel&nbsp;</strong>y&nbsp;</a><strong><a href="https://elpais.com/diario/2003/06/19/ultima/1055973601_850215.html" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Julius Rosenberg</a>,</strong>&nbsp;neoyorquinos de ascendencia judía que fueron ejecutados en la silla eléctrica el 19 de junio de 1953, condenados por entregar información a la&nbsp;<strong>Unión Soviética</strong>&nbsp;sobre la bomba atómica. Este hecho fue particularmente terrible para Carl, de 9 años entonces, que temía un final semejante para sus padres. Fue poco después cuando en un momento de intimidad le preguntó a su progenitor: “Papá, ¿eres comunista?”</p>



<p class="wp-block-paragraph">El libro tiene un poso de amargura. Carl creció. Cuando se hizo mayor comprendió la nobleza y la valentía del comportamiento de sus padres, pero al mismo tiempo se sintió obligado a explicar desde su observatorio privilegiado lo que había ocurrido en aquel periodo de la historia de su país. Sus padres, muy orgullosos de sus éxitos profesionales, le ayudaron facilitándole información de primera mano, documentos de archivo y contactos, pero no querían una exposición pública de sus vidas tan evidente. Hubieran deseado que, sin ocultar la verdad, sus desventuras personales hubieran quedado diluidas junto a otras víctimas de la caza de brujas. No fue así. De alguna manera fueron los protagonistas y eso ensombreció las relaciones entre ellos y su hijo. Los Bernstein-Walker acabaron su vida laboral regentando una lavandería levantada con la ayuda económica de su familia, siempre bajo la vigilancia del FBI.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En cuanto a la desigual carrera de Carl Bernstein, su infancia difícil y lo peculiar de su familia probablemente influyeron en su desarrollo. Esas circunstancias ayudaron a forjar en él un carácter enérgico, díscolo y poco inclinado a doblegarse ante las convenciones sociales o profesionales. No llegó a graduarse en la Universidad, lo que aparte de disgustar a sus padres no le impidió ganar un&nbsp;<strong>premio Pulitzer</strong>&nbsp;compartido con Woodward por las informaciones sobre el Watergate, un trabajo que tuvo enormes repercusiones políticas. Pese a ello, la señora&nbsp;<strong>Katharine Graham&nbsp;</strong>no lo invitó al 70 aniversario de la fundación de &#8216;The Washington Post&#8217;, revelando, cualquiera que fuese el motivo que la impulsó a ello, poca generosidad con alguien que ayudó a encumbrar su periódico a lo más alto y contribuyó a la caída del presidente Richard Nixon.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Después de abandonar &#8216;The Washington Post&#8217; en 1977, Bernstein ha desarrollado una trayectoria brillante pero errática y socialmente deslucida. Ha tenido incidentes con el alcohol, cambiado mucho de empleo, se ha casado tres veces, y su divorcio de la escritora&nbsp;<strong>Nora Ephron</strong>&nbsp;fue un sonado escándalo. Se produjo a costa de un apasionado romance con la periodista&nbsp;<strong>Margaret Jay</strong>, esposa del embajador del Reino Unido en EEUU. El asunto dio lugar a una película de&nbsp;<strong>Mike Nichols</strong>, con&nbsp;<strong>Meryl Streep</strong>&nbsp;y&nbsp;<strong>Jack Nicholson</strong>&nbsp;como protagonistas, y con guión de la propia esposa ultrajada.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Segunda parte: Woodward, favorito en la Casa Blanca</p>



<p class="wp-block-paragraph">En cuanto al otro protagonista del Watergate, Bob Woodward, su carrera ha sido firme, sin titubeos, ascendente hasta alcanzar una posición de influencia poco común en esta profesión. Pero su trayectoria es coherente con lo que se podía esperar de alguien como él. Nació en el seno de una familia de clase media acomodada y conservadora, también dedicada a los tribunales. Pero a diferencia de Al Bernstein,&nbsp;<strong>Alfred Eno Woodward II</strong>, juez de profesión, desarrolló sus funciones de acuerdo con su estatus.&nbsp;<strong>Bob&nbsp;</strong>nació de su matrimonio con&nbsp;<strong>Jane Upshur</strong>, y la pareja se divorció cuando él era adolescente.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Alumno destacado en secundaria, Bob estudió en <strong>Yale </strong>Historia y Literatura Inglesa con una beca del Cuerpo de Entrenamiento de Oficiales de la Reserva (ROTC), organismo destinado a que jóvenes universitarios se conviertan en oficiales de las Fuerzas Armadas de EEUU. Después de graduarse en 1965, sirvió durante cinco años en la Marina como retribución a la beca recibida y en agosto de 1970, ya licenciado como teniente, solicitó trabajo en &#8216;The Washington Post&#8217;. Tras 15 días de prueba fue rechazado por falta de experiencia pero después de un año como reportero en el <strong>&#8216;Montgomery Sentinel&#8217;</strong> lo contrataron. Desde entonces, con dos premios Pulitzer compartidos a sus espaldas (el segundo por la cobertura del 11-S), siempre ha permanecido unido al &#8216;Post&#8217;, del que es editor asociado, y ha compaginado su actividad con la escritura de una veintena de libros.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Bob Woodward es, probablemente, el periodista que ha tenido más y mejor acceso a la&nbsp;<strong>Casa Blanca</strong>&nbsp;en la historia, tanto con presidentes demócratas como republicanos, y con todas las instituciones del Estado federal. Pero su relación más estrecha, de amistad, fue al parecer, con&nbsp;<strong>George Bush hijo</strong>, hasta el punto de verse arrastrado al cenagal de las inexistentes armas de destrucción masiva de&nbsp;<strong>Irak</strong>. Su indiscutible talento y su brillantez no lograron mantenerlo al margen de esa guerra y además se vio implicado en un obscuro caso:&nbsp;<a href="https://elpais.com/diario/2007/03/11/internacional/1173567605_850215.html" target="_blank" rel="noreferrer noopener">el de&nbsp;<strong>Valery Plame.</strong></a></p>



<p class="wp-block-paragraph">Woodward fue cuestionado por silenciar informaciones relacionadas con la filtración de la identidad de Plame, agente encubierta de la&nbsp;<strong>CIA</strong>. Desvelar la identidad de un agente está tipificado como delito porque pone en peligro no solo su vida, sino también la de las personas con las que trabaja. Este tropezón, más las críticas que su presunta relación con la CÍA han suscitado a lo largo de su carrera, no mermó su capacidad para seguir en el candelero. Mantuvo su ritmo productivo, verdaderamente espectacular, y cuando&nbsp;<strong>Trump&nbsp;</strong>apareció en el horizonte aprovechó el terremoto para escribir dos libros:&nbsp;<strong>&#8216;Miedo&#8217;,&nbsp;</strong>sobre los preparativos para su aterrizaje en la Casa Blanca, y&nbsp;<strong>&#8216;Rabia&#8217;,</strong>&nbsp;sobre la pandemia. Ambos trabajos, publicados en castellano por&nbsp;<strong>Roca Editorial</strong>, merecen la pena. El primero podría haberse titulado &#8216;Caos en la Casa Blanca&#8217; porque es exactamente lo que describe, pero el autor prefirió el elegido porque fue el propio Trump quien lo sugirió. “El verdadero poder —ni tan siquiera quiero pronunciar la palabra— es el miedo”, declaró ante sus entrevistadores Bob Woodward y&nbsp;<strong>Robert Costa</strong>&nbsp;el 31 de marzo de 2016. Para &#8216;Rabia&#8217; el periodista entrevistó al presidente 17 veces. Y con sorprendente habilidad, porque pese al rigor informativo de su trabajo ha conseguido mantener una relación fluida y no enemistarse con él. «Provoco rabia, no sé si es un activo o un riesgo, pero es lo que hago», le dijo Trump, y esta frase inspiró a Woodward para el titular de su última publicación.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La tumultuosa presidencia de Trump ha acercado de nuevo a Bernstein y Woodward después de años de distanciamiento. Juntos escribieron sus dos primeros libros: El escándalo Watergate, luego rebautizado como &#8216;Todos los hombres del presidente&#8217;, y &#8216;Los últimos días&#8217;, sobre la caída de Nixon. Después, cada uno siguió su camino. Pero 30 años más tarde Carl no participó en la redacción del libro sobre&nbsp;<strong>Garganta Profunda</strong>, titulado&nbsp;<strong>&#8216;El hombre secreto&#8217;,</strong>&nbsp;firmado en solitario por Bob después de que el exalto cargo del FBI&nbsp;<strong>William Mark Felt</strong>&nbsp;desvelara en 2005 que era él el misterioso informante del &#8216;caso Watergate&#8217;. De hecho fue Bob el único elegido por Felt para los contactos, seguramente porque su perfil le resultó más digno de confianza.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La aparición de ambos en la cena de corresponsales de la Casa Blanca, el 29 de abril de 2017, celebrada en el hotel Hilton de Washington, selló por todo lo alto el reencuentro. Aquella noche el presidente Trump desairó a la comunidad de periodistas y no asistió al evento como es tradición desde los años 20. Tampoco lo hizo al año siguiente. Fueron sus colegas, los corresponsales en la Casa Blanca, quienes convirtieron a Carl y Bob en estrellas del encuentro. “Nuestro trabajo consiste en ofrecer la mejor versión de la verdad que se pueda obtener, en especial ahora”, aseguró Bernstein para animar a sus colegas. “Señor presidente, los medios no son noticias falsas”, dijo Woodward dirigiéndose al ausente.</p>



<p class="wp-block-paragraph">No sabemos si Trump habrá leído los dos últimos libros de Bob, pero en el caso de que lo haya hecho, desde luego no los ha comprendido si aún no le ha retirado la palabra. Como muestra, vale este ejemplo.&nbsp;<strong>Gary Cohn,</strong>&nbsp;expresidente de&nbsp;<strong>Goldman Sachs</strong>&nbsp;y luego consejero económico de Trump, le dijo en privado al periodista refiriéndose a sí mismo y a&nbsp;<strong>Rob Porter,</strong>&nbsp;secretario personal del presidente: “Lo importante no es lo que hemos hecho por el país sino lo que hemos evitado que él haga”.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><a href="https://paios-catalans.blogspot.com/2021/02/los-periodistas-del-watergate-47-anos.html">Publicación original: PAIOS</a></p>
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		<title>El chaleco de la presidenta</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Gabriel Jaraba]]></dc:creator>
		<pubDate>Mon, 27 Jul 2026 16:34:14 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Monólogos para besugos]]></category>
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					<description><![CDATA[El chaleco de la presidenta dice más de lo que parece: más que lo que es, a lo que aspira]]></description>
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<figure class="wp-block-image size-large is-resized"><img loading="lazy" decoding="async" width="1024" height="683" src="https://gabrieljaraba.com/wp-content/uploads/2026/07/Isabel-Diaz-Ayuso-1024x683.jpeg" alt="" class="wp-image-7459" style="aspect-ratio:1.4992741453417209;width:669px;height:auto" srcset="https://gabrieljaraba.com/wp-content/uploads/2026/07/Isabel-Diaz-Ayuso-980x653.jpeg 980w, https://gabrieljaraba.com/wp-content/uploads/2026/07/Isabel-Diaz-Ayuso-480x320.jpeg 480w" sizes="(min-width: 0px) and (max-width: 480px) 480px, (min-width: 481px) and (max-width: 980px) 980px, (min-width: 981px) 1024px, 100vw" /><figcaption class="wp-element-caption"><br></figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">GABRIEL JARABA</p>



<p class="wp-block-paragraph">No me apetece despotricar contra Isabel Díaz Ayuso, presidenta de la Comunidad de Madrid, tal como se viene haciendo en las redes y algunos mentideros políticos. Creo que los personajes públicos merecen la pertinente crítica por su comportamiento político y social, y también creo que las alusiones personales, más las basadas en el aspecto, el nombre o ciertas actuaciones particulares no conciernen a esta crítica. Servidor tiene una lengua afilada y a veces venenosa pero que nunca pronuncia epítetos de esa guisa generalmente vulgar. A algunos dirigentes de mi comunidad autónoma, nación en sentido constitucional, les he calificado de incompetentes, temerarios o inútiles, porque creía que lo eran a partir de sus hechos por los cuales cobran del erario público, pero nunca he aludido a su forma física ni a sus rasgos particulares, y tampoco he hecho burla con sus nombres o ciertas asociaciones de ideas. Ayuso no me gusta pero eso es asunto mío, no pasto de dimes y diretes.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Pero me ha llamado la atención una característica reciente de su aspecto público, que subraya ostensiblemente su cargo: presidenta, junto al logo de la Agencia de Seguridad y Emergencias de la Comunidad de Madrid. La palabra presidenta aparece en una tipografía de mayor tamaño y muestra ostensiblemente que esa leyenda del chaleco que viste en la supervisión de los incendios de su región expresa la condición de su titularidad. Me parece algo destacable por lo insólito y creo que merece ser observado con atención.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Me llama la atención el rótulo no por inapropiado, que no lo es, sino por lo redundante. Isabel Díaz Ayuso es un personaje conocidísimo en la esfera pública, y lo es por el cargo que desempeña, en primer lugar. Su rostro, reproducido en miles de periódicos, sitios web y vídeos, se ha hecho muy popular y todos quienes lo ven saben que corresponde a la presidenta de Madrid. ¿Es necesario subrayar que esa persona que asume mando en plaza y conversa con los reyes en el lugar es la presidenta? ¿A qué responde esa especificación a todas luces innecesaria aunque legítima? La señora Ayuso no es un cargo operativo de la Agencia de seguridad que responde a su gestión, es la primera autoridad en su comunidad, ante la cual los demás agentes deben cuadrarse. &nbsp;Isabel Gómez Ayuso es indudablemente la presidenta de Madrid porque así lo han decidido sus ciudadanos y su reconocimiento viene de ese hecho cívico y legal.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Ayuso no me gusta pero sí que me agrada que en un momento tan grave se presente como la presidenta que es para que todos lo vean. Ella es una mujer enérgica que no se achica ante nadie y conoce el percal que hay; por más avances que ha habido en la sociedad española, una mujer aún no alcanza la igualdad, comenzando por el principio de a trabajo igual salario igual. Ayuso ha creído conveniente y necesario, al aparecer en un escenario tan dramático, hacerse presente como presidenta, la máxima autoridad regional. Otra cosa son sus actuaciones en la gestión o en la política, no nos referimos a eso. Ayuso es la jefa y punto.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Y aún reflexionando así, creo que en el rótulo de presidenta hay algo más, porque hay personas que no dan puntada sin hilo. Sin mayor fundamento que mi intuición, pobre y limitada, creo que Isabel Díaz Ayuso aspira a más. Tengo para mí que es una mujer a la espera, de que el devenir en la política discurra más allá de lo presente y que ciertos liderazgos en sus filas adquieran formas actualmente no sospechadas. Los líderes como Ayuso huelen tanto la debilidad como la sangre y saben que ella no sólo podría ser califa en lugar del califa sino un recambio aceptable en la presidencia del gobierno para un electorado que, aun inclinado a la derecha, dudara en descabalgar al actual habitante de La Moncloa. ¿Y si la decisión a tomar en semejante recambio fuera más llevadera porque implicara situar a una mujer al frente del consejo de ministros, por primera vez en la historia de España?</p>



<p class="wp-block-paragraph">El chaleco que identifica como presidenta a su portadora apunta alto y a lo lejos. La redundancia pasaría a ser otra cosa porque para ejercer el poder hay que tener aspiraciones.</p>
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		<title>No es follar pero da gusto</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Gabriel Jaraba]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 15 Jul 2026 09:13:35 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Monólogos para besugos]]></category>
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					<description><![CDATA[Decir hemos ganado cuando has visto un partido de fútbol es como decir que  hemos follado al ver una película porno, pero nos hemos alegrado, que ya es algo]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<figure class="wp-block-image size-full"><img loading="lazy" decoding="async" width="768" height="433" src="https://gabrieljaraba.com/wp-content/uploads/2026/07/Pepe-Rubianes.webp" alt="" class="wp-image-7452" srcset="https://gabrieljaraba.com/wp-content/uploads/2026/07/Pepe-Rubianes.webp 768w, https://gabrieljaraba.com/wp-content/uploads/2026/07/Pepe-Rubianes-480x271.webp 480w" sizes="(min-width: 0px) and (max-width: 480px) 480px, (min-width: 481px) 768px, 100vw" /></figure>



<p class="wp-block-paragraph">GABRIEL JARABA</p>



<p class="wp-block-paragraph">El añorado Pepe Rubianes tenía un chiste que rezaba así: “Decir hemos ganado cuando has visto un partido de fútbol es como decir que&nbsp; hemos follado al ver una película porno”. De modo que no me atrevo a decir que hemos ganado pero puedo afirmar que he aplaudido al ver cómo la selección española de fútbol (masculino) escalaba hacia la final y con ello se ponía a las puertas de una posible victoria mundial.</p>



<p class="wp-block-paragraph">No es follar pero da gusto, y la satisfacción de la victoria –vicaria—ahorra la ausencia, espero que no para todo el mundo, de rifirrafe en la cama. Que tu equipo gane no equivale a que claves un clavo pero sí que halaga el ego, por lo menos ese sector de la autoimagen que se alimenta de la identificación con el equipo de fútbol que se siente como propio o por lo menos cercano. La victoria futbolística es vicaria pero la identificación no; la vida social es una galería de espejos deformantes, como en los parques de atracciones, en la que nos vemos reflejados en los demás sin que nos demos cuenta de si la imagen que se nos devuelve es fiable en su correspondencia con la realidad.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Hemos ganado sin haber follado porque esa victoria nos sitúa en el medio grupal sin el que la vida humana es imposible. Otros ganan para que nosotros sintamos placer: en eso consiste la vida buena, la existencia que favorece el crecimiento de la humanidad. Que ganemos todos, que follemos todos, ya es harina de otro costal, pues la vida está hecha de esas vivencias vicarias y parciales. Alegrarse de la victoria de otros, más si son los nuestros, es signo de buena crianza, y ahí está lo que designa una expresión alemana, “schadenfreude”, alegrarse de la desgracia de los demás, como expresión de la máxima depravación.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Me alegro de la victoria de la selección porque significa una escenificación en el teatrillo del mundo que quiere representar lo que consideramos nuestras virtudes como especie. Desmond Morris (los más viejos del lugar recordarán su libro superventas El mono desnudo) escribió una obra magistral llamada El fútbol de la tribu (titulada en España El deporte rey) en la que el antropólogo y periodista exponía los paralelismos entre este deporte y muchas prácticas de supervivencia humana desde los albores de la humanidad. Nos gusta el fútbol porque subraya algo que apreciamos: los mejores acaban ganando, o por lo menos los mejores de los peores; la vida civilizada se basa en reglas iguales para todos que hay que cumplir; la existencia real discurre en un tiempo y un espacio definidos; la cooperación es imprescindible para sobrevivir; la alegría de la victoria es de todos aunque la hayan propiciado entre todos; la victoria conlleva honor y gloria pero la derrota no conduce al cadalso; ganadores y perdedores sobreviven unos y otros al final y continuarán tratando de vencer en la próxima jornada.</p>



<p class="wp-block-paragraph">No hemos follado pero hemos ganado porque el fútbol de la tribu nos ha ofrecido un reflejo, deformado&nbsp; si se quiere, de una humanidad posible en una vida buena. Ver la victoria española no es follar pero da vidilla, que se le parece mucho.</p>
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		<title>Hacia una fachosfera generalizada</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Gabriel Jaraba]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 08 Jul 2026 10:18:27 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Periodismo]]></category>
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					<description><![CDATA[¿Es posible que toda la prensa de un país sea de derechas? La respuesta es sí, y responde a una prevención de Byung Chul Han: el terror de lo igual]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<p class="wp-block-paragraph">GABRIEL JARABA</p>



<p class="wp-block-paragraph">¿Es posible que toda la prensa de un país sea de derechas? ¿Pueden las actuales rectificaciones de algunas empresas periodísticas para aproximarse a posiciones conservadoras conducir a una homogeneización cada vez más trabada de la oferta informativa? Uno se ve tentado a decir que sí pero se da cuenta de que esa homogeneización ya se ha producido hace tiempo. El panorama de la información en nuestro país consiste, salvo algunas excepciones menores, en ofrecer una agenda de actualidad extremadamente uniforme en la que todo lo que se refiere pasa por un lecho de Procusto cada vez más estrech</p>



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<p class="wp-block-paragraph">¿Un país tan diverso como el nuestro cabe en un contenedor informativo tan limitado? A tenor de lo que reflejan las decisiones de las empresas periodísticas, parece que sí. Pero la realidad lo niega, si atendemos a lo que sucede a nuestro alrededor y lo miramos sin las anteojeras mediáticas. Esas anteojeras no son espontáneas ni automáticas, están colocadas por un entramado estamental generado en Madrid al que se añade la coletilla de “Distrito federal” aunque no sea ni una cosa ni la otra. El efecto centrípeto que ejerce la capital de España se practica de manera intensa en la esfera informativa, llamada ya fachosfera por algunos observadores. Y el principal fruto de ese efecto es la homogeneización que nos ocupa.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Hay una agenda informativa suscitada y proyectada por la política institucional y partidaria que se hace generalizada por la tendencia centrípeta mencionada pero también por otra cosa. Si hay una crisis del periodismo es porque antes existe una crisis de la empresa periodística, cuyos intereses giran en torno a las subvenciones, ayudas, créditos y otros condicionantes de los medios, que no siempre proceden de las instituciones de poder. Hay medios que se pliegan a las tendencias de cambio que se suponen o que ellos parecen advertir, pero son muchos más los que hace tiempo que se han erigido en factores coadyuvantes de ese cambio. Aquello de “el que pueda hacer que haga” es seguido desde hace mucho tiempo por muchos medios de acuerdo con los designios que emanan de actores económicos y políticos dispuestos desde el principio para hacer ese papel.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La pregunta inicial de ¿es posible que toda la prensa de un país sea de derechas? tiene una respuesta, que es sí. Pero no responde a un solo motivo. Es posible además si la mayoría de las empresas periodísticas se recluye en sus nichos de lectores, renuncia a disputar nuevos públicos que están en la competencia o aún por identificar y abandona tareas de innovación que resultan imprescindibles para acometer las tareas que plantea la evolución de la comunicación, cada vez más urgentes con la irrupción de la inteligencia artificial (IA). La IA será un factor de homogeneización potente, dada la tendencia de las empresas a hacer un uso meramente instrumental de los avances tecnológicos en lugar de ponerlos a trabajar en fomentar la innovación. Como antes sucedió con los talleres de composición e imprenta, la informatización de las redacciones y la incorporación de internet, los nuevos recursos técnicos se orientan al viejo sueño húmedo de los editores:­ redacciones sin periodistas. Personal que ejecute tareas y no discuta las directrices dadas desde arriba, mal pagado y precariamente contratado.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La situación de la prensa en España se aproxima a una prevención de Byung Chul Han: la expulsión de lo distinto y la sobreproducción de lo igual. La inflación de información actual es un incremento exponencial de asuntos iguales entre sí, a menudo triviales, que dificultan la tarea de seleccionar lo significativo, que aparece oculto tras una maraña de nimiedades. El terror de lo igual, que es como el filósofo alemán designa esa oleada de irrelevancia, arrastra tras de sí a la homogeneización de la información. Las fake news o pseudonotícias engañosas se ven como la gran amenaza a la libertad de información pero no es menos peligrosa esa igualación por abajo que desemboca en una amenaza posible sino en una realidad que ya vivimos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Estas reflexiones no preocupan a las empresas informativas. Unas atienden a los fines últimos para los que han sido fundadas, otras se aproximan a lo que las puede favorecer en un futuro próximo. Todas se conforman con una homogeneización que para ellas tiene una virtud tangible: si no te desmarcas del conjunto es difícil que te penalicen por sobresalir. Y esa nivelación por abajo proporciona beneficios que sirven para no desaparecer.</p>
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		<title>Begoña Gómez en Teherán</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Gabriel Jaraba]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 08 Jul 2026 09:42:46 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Monólogos para besugos]]></category>
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					<description><![CDATA[La decisión del juez de Begoña Gómez no es salomónica sino machista: acompañar a la hija es propio de ellas pero no representar al Estado en una cumbre internacional]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="1024" height="576" src="https://gabrieljaraba.com/wp-content/uploads/2026/07/Begona-Gomez-1024x576.webp" alt="" class="wp-image-7442" srcset="https://gabrieljaraba.com/wp-content/uploads/2026/07/Begona-Gomez-980x551.webp 980w, https://gabrieljaraba.com/wp-content/uploads/2026/07/Begona-Gomez-480x270.webp 480w" sizes="(min-width: 0px) and (max-width: 480px) 480px, (min-width: 481px) and (max-width: 980px) 980px, (min-width: 981px) 1024px, 100vw" /></figure>



<p class="wp-block-paragraph">GABRIEL JARABA</p>



<p class="wp-block-paragraph">Lo advierte mi amiga la escritora Carmen Peire: la decisión del juez que se ocupa de Begoña Gómez no es salomónica sino machista. No puede ir a Ankara pero sí a Londres; no se le permite participar en la cumbre de la OTAN como esposa del primer ministro pero sí que acompañe a su hija en el acto de graduación. Hacer de mamá solícita sí, cumplir su papel en representación del Estado no. Revelador de lo que hay en el fondo de la deriva de esa costra judicial que nos afecta: un sentido de la sociedad, de las personas y las cosas que corresponde a una mentalidad anticuada que la sociedad española hace tiempo que ha dejado atrás.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Esta es la situación de la democracia española: nosotros, el pueblo (we, the people, en lenguaje constitucional americano) elegimos y sostenemos un gobierno socialista que va aplicando reformas que, con mayor o menor acierto, apuntan a hacer de España un país más habitable; es decir, el progreso. Por su parte, un sector de la administración va introduciendo elementos en la gobernanza que pueden acabar contradiciendo el sentido y la práctica de lo que la sociedad decide. Y así hasta que la labor de desgaste sea consumada.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Es posible que de las próximas elecciones surja un gobierno derechista con añadidos ultras, aunque también lo es que haya una sorpresa porque una cosa es responder a las encuestas y otra cosa es dar trigo. Pedro Sánchez no es como los dirigentes a que estamos acostumbrados, &nbsp;su temple es parecido al de Adolfo Suárez y no se deja arredrar por las tendencias sino que conoce a sus oponentes como si los hubiera parido. Pero lo que la sociedad española realmente existente ya ha interiorizado desde que se implantó el bikini y la píldora anticonceptiva, eso no se va a desactivar.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Los reaccionarios creen que se puede ir hacia atrás pero olvidan que no se desinventó la rueda y que Teherán queda lejos.</p>
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		<title>Ramon Llull, la IA i el vell somni de pensar millor</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Gabriel Jaraba]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 30 Jun 2026 08:16:46 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Conocimiento]]></category>
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					<description><![CDATA[Amb la seva Ars Magna el savi mallorquí es va anticipar a la idea que hi ha rere la IA]]></description>
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<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="1024" height="576" src="https://gabrieljaraba.com/wp-content/uploads/2026/06/Ramon-Llull-1024x576.webp" alt="" class="wp-image-7437" srcset="https://gabrieljaraba.com/wp-content/uploads/2026/06/Ramon-Llull-1024x576.webp 1024w, https://gabrieljaraba.com/wp-content/uploads/2026/06/Ramon-Llull-980x551.webp 980w, https://gabrieljaraba.com/wp-content/uploads/2026/06/Ramon-Llull-480x270.webp 480w" sizes="(min-width: 0px) and (max-width: 480px) 480px, (min-width: 481px) and (max-width: 980px) 980px, (min-width: 981px) 1024px, 100vw" /></figure>



<p class="wp-block-paragraph">JAUME TEODORO</p>



<p class="wp-block-paragraph">Fa uns dies em vaig trobar amb un vell conegut anomenat Ramon. I vaig entendre, bastant ràpid, que s&#8217;havia convertit en un d&#8217;aquests escèptics de la intel·ligència artificial. No exactament un enemic de la IA, però sí algú entestat a restar importància al fenomen, com si tot això fos una moda exagerada, una il·lusió col·lectiva o una exageració de consultors amb PowerPoint.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En un moment de la conversa em va dir:</p>



<p class="wp-block-paragraph">—Al final, les respostes de la intel·ligència artificial no són més que una qüestió de probabilitats.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Ho va dir com qui acaba de desmuntar el truc d&#8217;un mag. Com si hagués descobert que darrere de la intel·ligència artificial no hi ha pensament, sinó càlcul. Com si això bastés per tancar el debat. Em vaig quedar atònit. No perquè la frase fos falsa. En bona part, és certa. Els grans models de llenguatge funcionen calculant probabilitats: donat un context, estimen quina paraula, fragment de paraula o signe té més sentit que aparegui després. Però em va sorprendre que algú cregués que aquesta explicació rebaixa el fenomen. Perquè, ben mirat, per ventura nosaltres no fem una cosa semblant?</p>



<p class="wp-block-paragraph">Els humans també vivim interpretant indicis. Associem conceptes. Reconeixem patrons. Anticipem conseqüències. Emetem judicis amb informació incompleta. Decidim sense certesa absoluta. Quan confiem en algú, quan diagnostiquem un problema, quan intuïm una oportunitat o quan escrivim una frase, no posseïm tota la veritat: treballem amb senyals. La intel·ligència humana no viu només de certeses. Viu d&#8217;inferències.</p>



<p class="wp-block-paragraph">A vegades raonem de forma deductiva: si les premisses són vertaderes, la conclusió s&#8217;imposa. Altres vegades raonem de forma inductiva: observem casos particulars i extraiem una regla general. I moltes vegades, potser les més interessants, raonem de forma abductiva: a partir de pistes incompletes, busquem la millor explicació possible. És el raonament del metge, del detectiu, del científic, de l&#8217;emprenedor, del periodista i del dissenyador. No parteix de l&#8217;evidència total, sinó del rastre. No demostra des del principi: proposa, interpreta, arrisca.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Per això, dir que la IA «funciona amb probabilitats» no hauria de servir per menysprear-la. Hauria de servir per entendre millor què significa pensar. I llavors, potser per una associació massa fàcil, però massa temptadora, el Ramon de la meva conversa em va portar a un altre Ramon molt més decisiu: Ramon Llull. El primer volia reduir la intel·ligència artificial a un càlcul de probabilitats. El segon, fa més de set segles, ja havia imaginat una cosa molt més ambiciosa: una arquitectura per ordenar el pensament.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Per entendre-ho, cal situar-lo en el seu món. Ramon Llull neix a Mallorca al segle XIII, en una illa que no era una perifèria adormida, sinó una frontera viva del Mediterrani. Un lloc de pas, de comerç, de llengües barrejades, de memòries superposades. Una terra cristiana recentment incorporada a la Corona d&#8217;Aragó, però encara travessada per la cultura islàmica, l&#8217;àrab, l&#8217;herència jueva, el llatí de l&#8217;Església i el català, que s&#8217;afirmava com a llengua de creació i pensament. Mallorca no era només un paisatge bonic. Era un encreuament de mons.</p>



<p class="wp-block-paragraph">I d&#8217;aquest territori fronterer van sorgir Llull i una de les grans obres intel·lectuals de l&#8217;Edat Mitjana: l&#8217;<em>Ars Magna</em>. La <em>Stanford Encyclopedia of Philosophy</em> presenta Ramon Llull com una figura destacada de la filosofia medieval i reconeix la seva <em>Ars Magna</em> com un sistema lògic combinatori concebut per descobrir la veritat i utilitzat com a instrument de diàleg intel·lectual. Stanford, en les seves notes sobre filosofia computacional, recorda, a més, que Leibniz es va inspirar, en part, en l&#8217;<em>Ars Magna</em> de Llull com a eina combinatòria d&#8217;argumentació i anàlisi.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En efecte, la seva Ars Magna era una mena de màquina de pensar feta amb lletres, figures, principis i combinacions. No era una màquina electrònica, clar. Era una màquina conceptual. Però contenia una intuïció decisiva: el coneixement pot representar-se simbòlicament i operar mitjançant combinacions. Llull no va inventar la intel·ligència artificial. Dir-ho així seria una exageració. Però sí que va imaginar una cosa que avui ens resulta sorprenentment familiar: representar conceptes, combinar-los segons regles i produir nous arguments. És a dir, convertir part del raonament en un sistema operatiu del pensament.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Llull va voler fer visible el mecanisme del pensament. I aquí hi ha el pont: Llull, la IA i el vell somni de pensar millor. Llull no va construir ordinadors. Però va anticipar una imaginació computacional: la idea que pensar pot ser, en part, combinar símbols de manera ordenada.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Aquesta línia travessa segles. Passa per Leibniz, per la lògica formal, per la computació, per la intel·ligència artificial simbòlica i arriba, transformada, fins als models generatius actuals. De fet, la connexió entre Llull i la intel·ligència artificial no és una fantasia personal. Existeix literatura acadèmica que la tracta explícitament: el llibre <em>Ramon Llull: From the Ars Magna to Artificial Intelligence</em>, publicat per l&#8217;Artificial Intelligence Research Institute del CSIC, aborda de forma directa aquesta relació. També hi ha treballs recents que recuperen l&#8217;<em>Ars combinatòria</em> de Llull com a inspiració per a sistemes actuals d&#8217;ideació assistida per LLM.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Naturalment, un LLM no funciona com les rodes de Llull. No gira discos de paper ni combina atributs teològics. Un model de llenguatge actual s&#8217;entrena amb enormes quantitats de text i aprèn patrons estadístics mitjançant xarxes neuronals profundes. La seva tasca bàsica consisteix a predir, en cada context, quina és la continuació més probable.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Però reduir-ho a «només probabilitat» és tan pobre com dir que una simfonia és «només aire vibrant» o que un quadre és «només pigment sobre tela». La descripció tècnica pot ser certa i, al mateix temps, insuficient per comprendre la magnitud cultural del fenomen. La probabilitat no és el contrari del coneixement. Moltes vegades és la seva forma més honesta.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La medicina treballa amb probabilitats. L&#8217;economia treballa amb probabilitats. La meteorologia treballa amb probabilitats. La inversió, la política, l&#8217;educació i l&#8217;emprenedoria es basen en probabilitats. Vivim prenent decisions sota incertesa. Pensem sense veure-ho tot. Actuem sense garanties.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La IA no substitueix el judici humà, però pot ampliar-lo. No posseeix consciència, biografia ni responsabilitat moral. Però pot ajudar-nos a explorar possibilitats, formular hipòtesis, contrastar idees, sintetitzar informació, escriure millor, programar, dissenyar i aprendre. Per això Ramon Llull és tan actual. Perquè ens recorda que el somni d&#8217;augmentar la intel·ligència humana no va néixer a Silicon Valley. Ve de lluny. Ve de la filosofia, de la lògica, del diàleg entre cultures, de l&#8217;esforç per ordenar el món i fer-lo pensable.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Llull va voler construir una eina per raonar millor. Avui construïm eines per pensar amb dades, llenguatge i models generatius. La distància històrica és immensa, però la pregunta de fons segueix viva: podem dissenyar sistemes que ens ajudin a pensar millor sense renunciar al més humà del pensament? Aquell Ramon escèptic volia rebaixar la IA dient que tot era probabilitat. I a mi em va portar fins a l&#8217;altre Ramon: el que va entendre que pensar també consisteix a ordenar combinacions, recórrer possibilitats i buscar sentit entre signes.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Sí: la IA funciona amb probabilitats. Però nosaltres també vivim entre probabilitats. Amem, decidim, investiguem, emprenem i eduquem sense certeses absolutes. Interpretem signes. Formulem hipòtesis. Construïm sentit. Tot és probabilitat, sí. Benvinguts al món real.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Ilustració: retrat de Ramon Llull per Ricard Anckermann.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><a href="https://www.elnacional.cat/oneconomia/ca/on-ia/ramon-llull-ia-vell-somni-pensar-millor_1659446_102.html">Publicació original: El Nacional</a></p>



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