<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?><rss version="2.0"
	xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"
	xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/"
	xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
	xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"
	xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/"
	xmlns:slash="http://purl.org/rss/1.0/modules/slash/"
	>

<channel>
	<title>Periodismo | Gabriel Jaraba Online</title>
	<atom:link href="https://gabrieljaraba.com/category/periodismo/feed/" rel="self" type="application/rss+xml" />
	<link>https://gabrieljaraba.com</link>
	<description>Todas mis publicaciones y actividades</description>
	<lastBuildDate>Fri, 08 May 2026 18:31:32 +0000</lastBuildDate>
	<language>es</language>
	<sy:updatePeriod>
	hourly	</sy:updatePeriod>
	<sy:updateFrequency>
	1	</sy:updateFrequency>
	<generator>https://wordpress.org/?v=6.9.4</generator>
	<item>
		<title>La destrucción del Washington Post</title>
		<link>https://gabrieljaraba.com/la-destruccion-del-washington-post/</link>
					<comments>https://gabrieljaraba.com/la-destruccion-del-washington-post/#respond</comments>
		
		<dc:creator><![CDATA[Gabriel Jaraba]]></dc:creator>
		<pubDate>Fri, 08 May 2026 18:31:30 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Periodismo]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://gabrieljaraba.com/?p=7386</guid>

					<description><![CDATA[Ascenso y caída de The Washington Post, el diario que investigó el caso Watergate e hizo historia en el periodismo]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<figure class="wp-block-image size-large"><img fetchpriority="high" decoding="async" width="1024" height="851" src="https://gabrieljaraba.com/wp-content/uploads/2026/05/Katharine-Graham-1024x851.jpg" alt="" class="wp-image-7390" srcset="https://gabrieljaraba.com/wp-content/uploads/2026/05/Katharine-Graham-1024x851.jpg 1024w, https://gabrieljaraba.com/wp-content/uploads/2026/05/Katharine-Graham-980x815.jpg 980w, https://gabrieljaraba.com/wp-content/uploads/2026/05/Katharine-Graham-480x399.jpg 480w" sizes="(min-width: 0px) and (max-width: 480px) 480px, (min-width: 481px) and (max-width: 980px) 980px, (min-width: 981px) 1024px, 100vw" /></figure>



<p>CARMEN UMBÓN</p>



<p>Fue un gran periódico. A partir de los años 70, en el imaginario colectivo de la profesión siempre estuvo presente como un modelo con el que soñar, aunque en España fuera imposible trabajar en un diario como aquel. Ahora ha despedido a unos 300 empleados, un tercio del total de su plantilla, y no se descarta su completa desaparición.</p>



<p>Después del <strong>Watergate </strong>¿quién de nosotros no fantaseó con emular a <strong>Carl Bernstein</strong> o a <strong>Bob Woodward</strong>? ¿Quién no deseó tener al legendario <strong>Ben Bradlee</strong> como director (1968-1991)? ¿Poder explicar sin cortapisas el día a día de una época? ¿Tener a <strong>Katharine Graham</strong> de propietaria del medio? ¿Quién no deseó investigar casos de gran transcendencia política y social como los que les tocaron a ellos?</p>



<p>Porque Bradlee no sólo se enfrentó al Watergate, también tuvo que lidiar con otros temas destacados, como los <strong>&#8216;papeles del Pentágono&#8217;</strong>, que desvelaron las mentiras de varios presidentes de EEUU sobre la guerra de <strong>Vietnam</strong>… O la viuda <strong>Graham</strong>, que merece para ella sola un capítulo propio en la historia del periodismo…</p>



<p>Y sí. Llegar a reporteros de élite desde la nada, como les ocurrió a Woodward y a Bernstein, era imposible por aquí. Vivíamos y trabajábamos en otra galaxia.</p>



<p>Cuando&nbsp;<strong>Nixon&nbsp;</strong>se vio obligado a dimitir el 8 de agosto de 1974 como consecuencia del desarrollo informativo del Watergate,&nbsp;<strong>Franco&nbsp;</strong>seguía vivo. El dictador murió un año después rodeado del respeto de sus seguidores, mientras los no adictos al régimen esperábamos con inquietud una transición que nos colocara por fin en el ansiado grupo de países europeos.</p>



<p>Cincuenta años después de aquellos hechos, <strong>&#8216;The Washington Post&#8217;</strong>, todavía es uno de los tres periódicos icónicos de Estados Unidos &#8211;junto con &#8216;The Wall Street Journal&#8217; y &#8216;The New York Times&#8217;&#8211; pero se asoma peligrosamente al abismo, aunque haga ya algunos años que dejó de ser lo que era.</p>



<h4 class="wp-block-heading">El principio del fin</h4>



<p>El declive comenzó a principios del siglo XXI. El diario, pese a su prestigio, no pudo eludir el cambio de los tiempos y de la tecnología y se vio directamente afectado. Según datos de marzo de 2013, su distribución diaria era de 474.767 ejemplares y de 838.014 los domingos, lo que le permitía seguir en el grupo de cabeza de los grandes rotativos estadounidenses, aunque fuera en el octavo lugar, detrás del &#8216;<a href="https://es.wikipedia.org/wiki/The_Wall_Street_Journal">Wall Street Journal&#8217;</a>, &#8216;<a href="https://es.wikipedia.org/wiki/The_New_York_Times">New York Times&#8217;</a>,&nbsp;<a href="https://es.wikipedia.org/wiki/USA_Today">&#8216;USA Today</a>,&nbsp;<a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Los_Angeles_Times">&#8216;Los Angeles Times&#8217;</a>,&nbsp;<a href="https://es.wikipedia.org/wiki/San_Jose_Mercury_News">&#8216;San Jose Mercury News&#8217;</a>,&nbsp;<a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Daily_News">&#8216;Daily News&#8217;</a>&nbsp;y&nbsp;<a href="https://es.wikipedia.org/wiki/New_York_Post">&#8216;New York Post&#8217;</a>.</p>



<p>Pero en realidad, &#8216;The Washington Post&#8217; nunca tuvo vocación de llegar a todo el territorio de EEUU. Se veía a sí mismo como un gran periódico regional destinado especialmente a la costa Este, cuyo territorio tenía el privilegio de albergar la&nbsp;<strong>Casa Blanca</strong>, el&nbsp;<strong>Congreso</strong>&nbsp;y el&nbsp;<strong>Senado</strong>, y por tanto muchas de las noticias que se generaban en su zona interesaban en toda la&nbsp;<strong>Unión</strong>. Incluso en todo el mundo. En 2022 su circulación había bajado ya a 139.232 ejemplares, pero pese a que su tirada ha seguido disminuyendo desde entonces, ha conservado una de las tasas de penetración de mercado más altas de todos los diarios metropolitanos. En cualquier caso, la debacle ya fue imparable desde agosto de 2013, cuando el diario anunció su venta a&nbsp;<a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Jeff_Bezos"><strong>Jeff Bezos</strong></a>&nbsp;—el fundador de&nbsp;<a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Amazon.com"><strong>Amazon</strong></a>— por 250 millones de dólares. Y así fue como después de cinco generaciones la familia Graham dejó de estar al frente del periódico.</p>



<p>A finales de septiembre de 2013, Bezos ya había hecho una declaración de intenciones. Señaló que lo que quería era cambiar el posicionamiento del Post hacia un periódico con enfoque más digital, con lectores nacionales y globales, sin mencionar explícitamente la independencia ideológica. A partir de ahí el desplome fue imparable.</p>



<p>El periódico ha dejado de ser lo que era, dentro y fuera de EEUU: un referente de imparcialidad y buen hacer informativo. Si el propósito de Bezos era cargarse el diario lo ha conseguido. Si por el contrario sólo pretendía acabar con el pretendido sesgo “de izquierdas” que los sectores más conservadores le atribuían, pero manteniendo parte de su prestigio y su capacidad de generar ingresos, ha errado del todo. Todos los indicios llevan según los observadores al cierre definitivo y a la creación de un nuevo producto que nada tenga que ver con el anterior.</p>



<p>Bezos asegura que los masivos despidos y la radical reestructuración pretenden precisamente evitar la quiebra definitiva del diario, pero los periodistas no están de acuerdo: «Bezos no intenta salvar a &#8216;The Washington Post&#8217;, intenta sobrevivir a&nbsp;<strong>Donald Trump</strong>”, señala&nbsp;<strong>Glenn Kessler</strong>, exverificador de datos. Y la mayoría de exempleados dicen que la relación entre el dueño de Amazon y el presidente Trump no es buena, aunque ambos se esfuerzan en mantener un acercamiento pragmático porque se necesitan.</p>



<p>La relación entre Bezos y Trump durante el primer mandato (2017-2021) estuvo llena de tensiones y no fueron ajenas a ellas algunas coberturas del Post. Pero tras el regreso de Trump a la Casa Blanca, Bezos ha adoptado un tono más conciliador, porque tanto Amazon (comercio electrónico) como&nbsp;<strong>Blue Origin</strong>&nbsp;(espacio) necesitan trabajar con el&nbsp;<strong>Gobierno</strong>. Pero parece ser que las medidas arancelarias y las tensiones políticas han afectado más a la valoración de las empresas de Bezos, con fluctuaciones en su fortuna y sobre todo presiones sobre el periódico, que a la inversa. Podría decirse que Trump, al menos por ahora, ha ganado este pulso.</p>



<p>Las secciones más afectadas por las restricciones del diario son local, deportes, literatura y una drástica reducción de la cobertura internacional, además de la cancelación de un podcast diario. Sin embargo, en la opinión de&nbsp;<strong>Matt Murray</strong>, director ejecutivo, “esta reestructuración ayudará a asegurar nuestro futuro al servicio de nuestra misión periodística y nos brindará estabilidad en el futuro”.</p>



<p>Muchos empleados no han esperado a ser despedidos: “Me voy con un montón de los mejores periodistas del sector”, escribió en X&nbsp;<strong>Caroline O&#8217;Donovan</strong>, reportera especializada en Amazon. “Estoy entre los cientos de personas que el Post ha despedido. Esto ocurre seis meses después de escuchar en una reunión nacional que la cobertura racial impulsa las suscripciones. No ha sido una decisión financiera, sino ideológica”, declara el reportero especialista en raza y etnicidad,&nbsp;<strong>Emmanuel Felton</strong>.</p>



<h4 class="wp-block-heading"><strong><u>Un poco de historia</u></strong></h4>



<p>Fundado en 1877 por Stilson Hutchins, tres años más tarde se convirtió en el primer periódico de publicación diaria en&nbsp;<a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Washington_D._C.">Washington D. C.</a>&nbsp;En 1905,&nbsp;<strong>Washington McLean</strong>&nbsp;y su hijo&nbsp;<strong>John Roll McLean</strong>, dueños de&nbsp;<a href="https://es.wikipedia.org/wiki/The_Cincinnati_Enquirer">The Cincinnati Enquirer</a>, adquirieron el control del diario. Años después,&nbsp;<strong>John McLean</strong>&nbsp;desconfiaba de su hijo y heredero&nbsp;<strong>Edward (Ned) McLean</strong>, con perfil de playboy, del uso indebido que podría hacer en el futuro de la herencia, por lo que a su muerte en 1916 el Post fue depositado en un&nbsp;<a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Fideicomiso">fideicomiso</a>. Pero Ned McLean llevó el caso a los tribunales, ganó, y consiguió además que los temores de su padre se cumplieran. El diario finalmente quedó en la ruina. En 1933 en una&nbsp;<a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Subasta">subasta</a>&nbsp;de propiedades en&nbsp;<a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Bancarrota">bancarrota</a>&nbsp;fue comprado por&nbsp;<strong>Eugene Meyer</strong>, miembro de la junta de gobernadores de la&nbsp;<a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Reserva_Federal"><strong>Reserva Federal</strong></a>, quien logró levantar de nuevo el periódico. En 1946 nombró a su yerno<strong>&nbsp;Philip L. Graham</strong>, editor del diario.</p>



<p>En los años que siguieron, el periódico logró imponerse a la competencia. En 1954 compró el matutino &#8216;<strong>Washington Times Herald&#8217;</strong>, su único rival. Tras el suicidio de Graham en 1963 el periódico pasó a manos de su viuda, Katharine, hija de Meyer, quien demostró una capacidad extraordinaria para desempeñar el cargo. Bajo su liderazgo el periódico se consolidó como uno de los mejores del mundo y cosechó los premios y galardones más prestigiosos. Y esta brillante historia está a punto de acabar de forma ominosa por el simple capricho de dos hombres ególatras que quieren medirse.</p>



<p>Foto: Katharine Graham con Carl Bernstein y Bob Woodward, los periodistas del caso Watergate</p>



<p><a href="https://paios-catalans.blogspot.com/2026/02/la-destruccion-del-washington-post.html">Publicación original: PAIOS</a></p>



<p></p>
]]></content:encoded>
					
					<wfw:commentRss>https://gabrieljaraba.com/la-destruccion-del-washington-post/feed/</wfw:commentRss>
			<slash:comments>0</slash:comments>
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Adéu, suscripcions de diaris impresos</title>
		<link>https://gabrieljaraba.com/adeu-suscripcions-de-diaris-impresos/</link>
					<comments>https://gabrieljaraba.com/adeu-suscripcions-de-diaris-impresos/#respond</comments>
		
		<dc:creator><![CDATA[Gabriel Jaraba]]></dc:creator>
		<pubDate>Sun, 26 Apr 2026 12:14:17 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Periodismo]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://gabrieljaraba.com/?p=7370</guid>

					<description><![CDATA[M’he donat de baixa de les suscripcions dels diaris impresos que rebia a casa cada dia a causa de la incúria de les distribuïdores]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<figure class="wp-block-image size-large"><img decoding="async" width="1024" height="576" src="https://gabrieljaraba.com/wp-content/uploads/2026/04/repartidores-prensa-1024x576.webp" alt="" class="wp-image-7371" srcset="https://gabrieljaraba.com/wp-content/uploads/2026/04/repartidores-prensa-1024x576.webp 1024w, https://gabrieljaraba.com/wp-content/uploads/2026/04/repartidores-prensa-980x551.webp 980w, https://gabrieljaraba.com/wp-content/uploads/2026/04/repartidores-prensa-480x270.webp 480w" sizes="(min-width: 0px) and (max-width: 480px) 480px, (min-width: 481px) and (max-width: 980px) 980px, (min-width: 981px) 1024px, 100vw" /></figure>



<p>GABRIEL JARABA</p>



<p>M’he donat de baixa de les suscripcions dels diaris impresos que rebia a casa cada dia, La Vanguardia i El País. Conservo la suscripció digital a&nbsp; La Vanguardia i hi he afegit una altra, també en bits, al diari Ara. Tres diaris digitals que consulto sense cap problema a la pantalla de l’ordinador, alhora que el munt de periòdics, webs, blogs i butlletins de tota mena que repasso de manera incesant. Sóc un devorador de premsa internacional, com l’argentí Página 12 o l’israelià Haaretz, no em perdo mai The Guardian, The New York Times i The Washington Post i freqüento Le Monde, Libération, Corriere de la Sera o Tribune de Géneve. Una de les bendicions d’internet ha estat dur-me directament a la taula de treball la premsa que sempre m’ha motivat i que havia d’anar a comprar a la Rambla. Però la lectura dels diaris impresos continua essent un dels plaers quotidians de la meva vida.</p>



<p>Fins ara, que ja no rebré La Vanguardia i El País cada dia a casa. I no per culpa de les redaccions i direccions d’aquests diaris sinó a causa d’un agent encobert, que no ofereix explicacions a ningú i que maltracta els clients: la distribuidora de premsa que s’encarrega de portar els diaris a domicili. M’explico: visc a les afores de Sitges, en una casa unifamiliar amb jardí, en la qual les persones que duen els diaris els deixen rere la porta d’entrada, llençant-los-hi per sobre. I ho fan sense cap cura, de manera maldestra; sovint apareixen desllorigats o trencats. Així que quan plou, els diaris que de ben d’hora esperen al jardí que un servidor els baixi a recollir reben la pluja fins convertir-se en una masa informe de paper mullat que no serveix per a res i no poden ser llegits. Pago per tenir uns diaris cada dia i llegir-los, però quan plou és impossible. Pago doncs per un producte que, en definitiva, no rebo.</p>



<p>La distribuidora no té rostre i no respòn davant els clients. Quan parles amb l’atenció al client dels diaris tenen l’amabilitat de perllongar-te un dia més la suscripció cada cop que la pluja t’ha deixat sense el producte que has pagat. Però el diari del dia que ha estat reduït a paper mullat no te’l restitueix ningú. De manera que, tip d’aquesta situació, me’n he donat de baixa. D’El País, del tot, de La Vanguardia, em quedo amb la suscripció digital.</p>



<p>La desaparició progressiva dels quioscs ha fet molt de mal a les distribuidores de premsa, i jo que m’en alegro. De tota la vida els editors saben que fan unes practiques que benèvolament podriem qualificar de fraudulentes, com ara lliurar xifres de vendes que acaben essent falses: per a animar als editors a continuar publicant revistes que al començament semblen anar venent i que finalment, amb les dades reals, han resultat inviables. Però la inversió feta a partir de dades falses ha creat la impressió errònia que eren possibles i al final aquest engany ha dut a la ruïna al petit editor o emprenedor. I ells, tan frescos.</p>



<p>En resum: els diaris valoren molt els suscriptors, que són clients fixos, i més després de la radical reducció dels ingresos publicitaris. Els suscriptors digitals els enforteixen en la pugna a la xarxa, i la difusió en paper, que ha esdevingut menys important, és fonamental per a la influència i valoració institucional. La xarxa dóna molta difusió però la lectura impresa conforma l’opinió pública de manera encara insubstituïble i decisiva. La deixadesa pocavergonya de les distribuidores fa molt de mal, i no només perquè fa desistir un client fidel com un servidor.</p>
]]></content:encoded>
					
					<wfw:commentRss>https://gabrieljaraba.com/adeu-suscripcions-de-diaris-impresos/feed/</wfw:commentRss>
			<slash:comments>0</slash:comments>
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Pagar por leer: el reto de la prensa para sobrevivir</title>
		<link>https://gabrieljaraba.com/pagar-por-leer-el-reto-de-la-prensa-para-sobrevivir/</link>
					<comments>https://gabrieljaraba.com/pagar-por-leer-el-reto-de-la-prensa-para-sobrevivir/#respond</comments>
		
		<dc:creator><![CDATA[Gabriel Jaraba]]></dc:creator>
		<pubDate>Thu, 09 Apr 2026 17:10:20 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Periodismo]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://gabrieljaraba.com/?p=7354</guid>

					<description><![CDATA[La gente paga por algo que tiene interés en consumir o utilizar. Es necesario que la prensa aprenda a generar ese interés]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="1024" height="575" src="https://gabrieljaraba.com/wp-content/uploads/2026/04/quiosco-2-1024x575.webp" alt="" class="wp-image-7355" srcset="https://gabrieljaraba.com/wp-content/uploads/2026/04/quiosco-2-980x550.webp 980w, https://gabrieljaraba.com/wp-content/uploads/2026/04/quiosco-2-480x269.webp 480w" sizes="(min-width: 0px) and (max-width: 480px) 480px, (min-width: 481px) and (max-width: 980px) 980px, (min-width: 981px) 1024px, 100vw" /></figure>



<p>GABRIEL JARABA</p>



<p>Los cambios en el consumo de la información están obligando a las empresas periodísticas a explorar nuevas formas de negocio que han de transformar tanto el producto como su relación con el público. No es la primera vez que pasa: hasta que no se consolidó el medio de comunicación como soporte publicitario rentable y útil, la información no se convirtió en el enorme fenómeno social del siglo XX, junto al cine y la música grabada. Pero al mundo de la información no le gusta verse unido al de la publicidad, como si fuesen dos gemelos pegados por la espalda, y se empeña en ignorar que el destino de ambos los vincula más de lo que parece.</p>



<p>La inserción publicitaria en un medio es, de hecho, una anomalía comercial. En los mercados la gente paga por algo que tiene interés en consumir o utilizar. La oferta y la demanda se basan, pues, en el interés que despierta el producto. Este interés, como bien saben los publicitarios, se puede suscitar, incrementar, y si es necesario, crear de manera más o menos artificiosa. Pero nadie “compra” anuncios, no se paga directamente por la publicidad, por más que los mensajes que esta vehicule interesen; y de hecho, interesan mucho.</p>



<p>La publicidad siempre es vehiculada por algún otro motivo, por el cual sí que se paga. Es el contenido, informativo o de entretenimiento, del medio de comunicación lo que vehicula el interés y la motivación del público que lo consume, provocando que se fije la atención en él, a lo que se añade luego el desplazamiento de la atención al mensaje publicitario vehiculado. Una valla publicitaria de carretera no tiene otro valor comunicativo que el potencial de servir de soporte a un contenido. Los medios, en cambio, venden la atención que suscitan sus contenidos, que se convierte en comercializable cuando finalmente ha sido desplazada hacia la publicidad vehiculada.</p>



<p>Si no entendemos esto, no entenderemos la crisis del negocio informativo. Lo que está pasando es que la publicidad abandona los medios informativos para buscar medios que hagan de manera más eficiente su papel de mediador de la publicidad: abandonan el producto hasta ahora motivador de la atención, que queda entregado a su capacidad de crear interés por sí solo. Queda al descubierto la catástrofe: el abandono de la publicidad hace inviable el medio que no es capaz de financiarse autónomamente como producto; no se paga la cantidad necesaria para que se mantenga y hace falta la aportación complementaria de la publicidad. Y&nbsp;<strong>este abandono es consecuencia de la pérdida de interés del medio por el público</strong>, sea esta pérdida producto del propio contenido, del formato o de circunstancias debidas a terceras causas.</p>



<h4 class="wp-block-heading">La cadena de producción de valor comunicativo</h4>



<p>Así queda fortalecido el valor del contenido del medio de comunicación en el tejido oferta-demanda: el contenido del medio y el formato que lo expresa son el elemento primario del proceso de atracción de la atención en la cadena de producción de valor comunicativo. Y de esta manera podemos volver a poner las cosas en su sitio en vez de perdernos en disquisiciones.</p>



<p>¿Y el atractivo de las marcas, los anuncios, por sí mismos? Las marcas tienen un prestigio, pero no explican una historia. Para que haya verdadera comunicación a partir del contenido es necesario que este hecho de comunicación explique una historia. Por eso se hacen spots en la televisión y se connotan valores con las marcas asociándolas a eslóganes. El complejo de significados y valores que implica la marca más popular y prestigiosa del mundo, Coca-Cola, necesita ser explicado, pero sólo puede serlo mediante un “hype” ultraabstracto: “The real thing” (que no es lo mismo, ni de lejos, que “la chispa de la vida”).</p>



<p>Los medios de comunicación comunican historias, y si no es así no se suscita la intensidad necesaria para que la cadena de valor del contenido del medio de comunicación entre en funcionamiento.</p>



<p><strong>La primacía del contenido informativo sobre el publicitario no es debido, pues, a las razones que se han formulado desde el elitismo o el gremialismo</strong>; se explica estrictamente en términos comunicacionales. Pero no sólo es importante el primer movimiento de la cadena de valor del contenido: es necesario que se produzca el último, que es pagar por este contenido. Sin el pago final, la cadena no es operativa porque se frustra. Es duro, pero real: en comunicación aquello por lo cual no se paga no vale nada. Lo ha demostrado el fracaso de los diarios gratuitos (con matices importantes) y lo está demostrando Internet. Siempre hay un pago a cambio, sea directamente en dinero o bien indirectamente, en atención, enfocada hacia una cosa por la cual alguien ha pagado.</p>



<p>No hay medios gratuitos, de un modo o de otro se han de pagar, incluso cuando sus gestores asumen la insuficiencia y la cargan al déficit aceptado o a la aportación de esfuerzo humano en horas de trabajo o deficiencia en el cobro del trabajo. En los inicios de la web 2.0, la utopía del desarrollo de internet generó una cultura de red que confiaba en un intercambio igualitario y gratuito como expresión del potencial democratizador de las redes y la aproximación de la información a los intereses de los lectores (el llamado periodismo ciudadano). Hoy, quienes un día optamos decididamente por la utopía ilustrada de Internet y lo seguimos haciendo hemos de reconocer que la información de calidad y realizada de manera profesional, imprescindible para la comunicación democratizadora ha de hallar nuevas formes de financiación pero no prescindir de ella.</p>



<p><strong>La información no sólo cuesta dinero, sino que no es barata de producir.</strong>&nbsp;Y vemos que las empresas intentan inventar contenidos que susciten interés como los informativos, pero se lo montan rehuyendo la inversión de esfuerzo, ingenio y dinero que la información de calidad implica. Mientras tanto, unos ofrecen pseudoinformaciones baratas y otros establecen muros de pago. Pocos parecen ser consecuentes con la realidad: la información es cara si queremos que merezca el interés y la atención del público.</p>



<p>No es un problema de tecnología, sino mucho más sencillo:&nbsp;<strong>pagar por leer sólo se justifica cuando el cliente decide que vale la pena.</strong>&nbsp;Exactamente la misma situación que los diarios vivieron, hace unas cuantas décadas, cuando hubieron de pasar de la prensa de avisos útiles, folletines populares y curiosidades diversas al periodismo moderno constituido por informaciones sólidas y comprobadas, contenidos sociopolíticos de referencia y reporterismo ambicioso.</p>



<p><a href="https://catalunyaplural.cat/es/pagar-por-leer-el-reto-de-la-prensa-para-sobrevivir/">Publicación original: Catalunya Plural</a></p>
]]></content:encoded>
					
					<wfw:commentRss>https://gabrieljaraba.com/pagar-por-leer-el-reto-de-la-prensa-para-sobrevivir/feed/</wfw:commentRss>
			<slash:comments>0</slash:comments>
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Los cambios en las líneas editoriales de los diarios o las lentas maniobras de los portaviones</title>
		<link>https://gabrieljaraba.com/los-cambios-en-las-lineas-editoriales-de-los-diarios-o-las-lentas-maniobras-de-los-portaviones/</link>
					<comments>https://gabrieljaraba.com/los-cambios-en-las-lineas-editoriales-de-los-diarios-o-las-lentas-maniobras-de-los-portaviones/#respond</comments>
		
		<dc:creator><![CDATA[Gabriel Jaraba]]></dc:creator>
		<pubDate>Sun, 29 Mar 2026 17:10:19 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Periodismo]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://gabrieljaraba.com/?p=7333</guid>

					<description><![CDATA[Los periódicos son grandes portaviones de maniobra lenta pero a veces cambian el rumbo y hay que estar atentos a ello ]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<figure class="wp-block-image size-full is-resized"><img loading="lazy" decoding="async" width="620" height="346" src="https://gabrieljaraba.com/wp-content/uploads/2026/03/Washington-post-en-watergate.avif" alt="" class="wp-image-7334" style="width:793px;height:auto" srcset="https://gabrieljaraba.com/wp-content/uploads/2026/03/Washington-post-en-watergate.avif 620w, https://gabrieljaraba.com/wp-content/uploads/2026/03/Washington-post-en-watergate-300x167.jpg 300w, https://gabrieljaraba.com/wp-content/uploads/2026/03/Washington-post-en-watergate-480x268.jpg 480w" sizes="(max-width: 620px) 100vw, 620px" /></figure>



<p>GABRIEL JARABA</p>



<p>Las líneas editoriales de los periódicos se pueden comparar a grandes portaviones que avanzan por el océano señalando los puntos en los que está previsto que se desarrollen los teatros de operaciones bélicas. El símil guerrero no es ocioso: los periódicos son, por definición y desde su mismo nacimiento, armas destinadas a defender o atacar, en función de objetivos predeterminados que inspiran su orientación informativa.</p>



<p>Para hacerse con un número significativo de lectores los diarios deben ser capaces de asumir la inclinación de sus públicos afines y ofrecerles la representación de sus ideas. La formación de la opinión pública comienza así: los periódicos aspiran a hacerse con la asiduidad de los lectores que se sienten identificados con sus líneas editoriales e informativas y a mantener cautiva esa atención en el marco que ellos configuran. Todas las teorías de la opinión pública penden de ese hecho: la búsqueda y mantenimiento de la atención de los lectores para que revierta en las ventas, la publicidad y la adhesión a ideas, posiciones y hechos que los diarios representan y que van más allá de ellos, afectando a intereses políticos e institucionales.</p>



<p>Luego pueden producirse desplazamientos en esa identificación si las empresas editoras y las redacciones detectan cambios posibles en la realidad social cuando se producen determinadas tendencias que pueden afectar el rumbo invariable del portaviones. Esos portaviones, sin embargo, son naves de maniobrar lento y las tendencias que les afectan lo hacen de un modo levemente perceptible. La prensa española es, de hecho, una prensa de partido que no se confiesa como tal, y cada periódico habita un nicho de público e ideas en el que sus seguidores gustan reconocerse, y no desean correr el riesgo de que un cambio de rumbo ponga en peligro el modelo de negocio, si no es que tal cambio mejora su posición.</p>



<p>A diferencia de los periódicos españoles los diarios estadounidenses suelen declarar explícitamente su apoyo a una opción política determinada cuando es tiempo de elecciones e incluso hacen llamamientos pidiendo el voto para el partido al que pretenden&nbsp;&nbsp;representar. En España eso no sucede en absoluto, pues esa prensa de partido no sólo no se confiesa como tal sino que sus lectores tampoco desean mostrar de manera explícita un voto determinado por su parte. Es un juego mutuo de aceptaciones implícitas que redunda en un inmovilismo general de la prensa impresa –con sus reflejos digitales— que dificulta enormemente una competencia declarada y vibrante entre diarios mediante la publicación de hallazgos informativos impactantes que no respondan a inducciones promovidas por los intereses que orientan el rumbo del portaviones. Por eso los periódicos españoles son tan distintos entre sí en sus líneas editoriales y tan inquietantemente semejantes por lo que respecta a su oferta informativa.</p>



<p>Los lectores de El Periódico han creído advertir que, últimamente, el apoyo del diario a posiciones socialistas, especialmente a la figura de Pedro Sánchez, ha disminuido un poco, por no decir que se ha enfriado significativamente. Ello representaría una modificación en la línea editorial del diario que significa un cambio importante en un periódico de vocación metropolitana, distanciado del pujolismo desde sus inicios y adherido a una concepción social y política socialdemócrata. Podría decirse que hoy es La Vanguardia quien sostiene con más énfasis a Pedro Sánchez y sobre todo a Salvador Illa y que hace apuestas explícitas por una gobernabilidad barcelonesa más centrada en el conjunto y el concepto metropolitano.&nbsp;</p>



<p>El cambio de línea suscitado en el diario fundado por Antonio Asensio podría responder a un deseo de mayor integración del periódico catalán en el conjunto de publicaciones del grupo Prensa Ibérica, al que pertenece, formado mayormente por diarios regionales periféricos. El cambio de línea editorial se correspondería con la eliminación “de Catalunya” de la mancheta del periódico y ambas acciones responderían a la mala consideración que en el conjunto de España se tiene de Cataluña. Pero una decisión editorial como la que comentamos no puede basarse únicamente en una cuestión de imagen: el cambio de rumbo del portaviones tiene que responder al avistamiento de un posible cambio de mayorías en el gobierno de España. Los lectores inquietos por lo que consideran un giro significativo pueden ser un precio a pagar por ajustarse a un cambio político cuya realización está por ver. Lo comprobaremos si la composición del consejo editorial del periódico cambia, puesto que en él figuran destacadas de las izquierdas periodísticas como Joan Tapia, Rafael Jorba y Andreu Claret, como mínimo.</p>



<p>En un sentido distinto la imagen que ofrece La Vanguardia es la de un diario urbano, metropolitano y moderno, muy cercano a las tendencias sociales y culturales más extendidas a las cuales se dirigía antes el diario dirigido por Antonio Franco. Su apoyo a la gobernación actual de Cataluña y España contrasta fuertemente con su línea anterior que intentaba hacer de él la realidad del sueño de Jordi Pujol, que era conseguir que el diario más sólido del país fuera no sólo un apoyo a sus políticas sino un elemento más de su damero de juego. El clamoroso fracaso de Pujol como empresario, y más precisamente como empresario de prensa –todas las publicaciones que dispuso a su modo han acabado en la ruína y cerradas— tuvo su misión imposible en la atracción del diario del conde de Godó a su órbita. Dicen los críticos con La Vanguardia que este diario siempre se apoya en le hegemonía de los que mandan en un momento dado, pero su anterior acercamiento a Jordi Pujol y a la corriente independentista estuvo a punto de costarle un desplazamiento del centro sociopolítico al que aspiraba. Véase el camino que ha tomado el diario digital fundado y dirigido por el ex director de La Vanguardia en esa etapa, erigido en el principal agente de Carles Puigdemont, y con el abogado de éste instalado entre sus comentaristas.</p>



<p>No existe un diario declaradamente afín al pujolismo tal como lo conocimos en la prensa diaria de hoy, en todo caso alguna afectación nostálgica. Periódicos como Ara y El Punt Avui navegan en el marasmo del post procés surcando corrientes distintas, el primero tratando de reconstruir un catalanismo transversal que se aleje de la amargura de los decepcionados por el procés y el segundo representando un reducto inasequible al desaliento, de tono ruralizante, que recoja esa amargura y la cocine en espera de tiempos mejores. También ambas publicaciones han experimentado cambios editoriales, relacionados con la gran decepción procesista, con orientaciones sin embargo distintas. Corresponde al lector reflexivo, por otra parte,&nbsp;&nbsp;considerar el hecho singular de que la radiotelevisión pública catalana, pagada con dinero de los contribuyentes, constituya el principal campo de actuación de la posición realmente existente al gobierno de la Generalitat encabezado por el PSC y ERC. Hay portaviones que eligen su propio rumbo no sólo adaptándose a las circunstancias sino favoreciendo en un futuro cambio del teatro de operaciones, contra viento y marea.</p>



<p>Foto: la redacción del Washington Post en la película Todos los hombres del presidente, con Robert Redford y Dustin Hoffman.</p>



<p><a href="https://catalunyaplural.cat/es/los-cambios-en-las-lineas-editoriales-de-los-diarios-o-las-lentas-maniobras-de-los-portaviones/">Publicación original: Catalunya Plural</a></p>
]]></content:encoded>
					
					<wfw:commentRss>https://gabrieljaraba.com/los-cambios-en-las-lineas-editoriales-de-los-diarios-o-las-lentas-maniobras-de-los-portaviones/feed/</wfw:commentRss>
			<slash:comments>0</slash:comments>
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Estamos perdiendo el fotoperiodismo de calidad</title>
		<link>https://gabrieljaraba.com/estamos-perdiendo-el-fotoperiodismo-de-calidad/</link>
					<comments>https://gabrieljaraba.com/estamos-perdiendo-el-fotoperiodismo-de-calidad/#respond</comments>
		
		<dc:creator><![CDATA[Gabriel Jaraba]]></dc:creator>
		<pubDate>Mon, 19 Jan 2026 13:00:52 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Periodismo]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://gabrieljaraba.com/?p=7243</guid>

					<description><![CDATA[Los lectores se preocupan porque les cuelen una imagen falseada generada por IA y mientras tanto los medios van prescindiendo del fotoperiodismo de calidad como si tal cosa]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="1024" height="576" src="https://gabrieljaraba.com/wp-content/uploads/2026/01/mani-amnistia-1976-1024x576.webp" alt="" class="wp-image-7244" srcset="https://gabrieljaraba.com/wp-content/uploads/2026/01/mani-amnistia-1976-1024x576.webp 1024w, https://gabrieljaraba.com/wp-content/uploads/2026/01/mani-amnistia-1976-980x551.webp 980w, https://gabrieljaraba.com/wp-content/uploads/2026/01/mani-amnistia-1976-480x270.webp 480w" sizes="(min-width: 0px) and (max-width: 480px) 480px, (min-width: 481px) and (max-width: 980px) 980px, (min-width: 981px) 1024px, 100vw" /></figure>



<p>GABRIEL JARABA</p>



<p>Los lectores de los diarios se alarman cuando advierten que una imagen ha sido modificada con algún retocador o incluso con Inteligencia Artificial. Los defensores del lector de algunas cabeceras ya han tenido que hacer advertencias al respecto a sus redacciones. Pero mientras tanto se nos ha colado un enemigo peor para la fotografía periodística: la práctica desaparición del fotoperiodismo de impacto y calidad de las páginas de los diarios y de los sitios web.</p>



<p>El lector atento que siga ahora los medios informativos verá muchas ilustraciones, pero muy pocas fotografías periodísticas. Es decir, que capten un instante de la actualidad de manera que expliquen de un vistazo lo que está pasando y si es posible vayan un poco más allá, situando el hecho en su contexto y añadiendo elementos humanos que aporten sentido a lo mostrado. Muchas imágenes chatas, de circunstancias, de las que muy pocas aportan los valores mencionados y que a menudo están producidas en circunstancias muy desfavorables, condicionamientos impuestos desde el exterior del medio y los intereses de los lectores.</p>



<p>Lo que publican ahora los medios no es fotoperiodismo sino ilustración editorial, y hay una diferencia entre uno y otra. Paradójicamente, nunca la tecnología había posibilitado tanto la técnica fotográfica y he ahí que vemos al periodismo fotográfico encogerse de un modo difícil de imaginar hace pocos años. El&nbsp;<em>scroll</em>&nbsp;continuo y la rudimentaria estructura en el diseño informativo de los sitios web no representa precisamente un medio favorable a la presencia de un fotoperiodismo impactante.</p>



<p>¿Exageramos si decimos que no hay fotoperiodismo? Siempre es arriesgado hacer afirmaciones taxativas de este tipo, de manera que argumentaremos las razones. Por una parte, las políticas informativas y editoriales de los medios actuales no favorecen el fotoperiodismo pues confunden éste con la toma de imágenes sensacionales y las rutinas informativas tampoco lo hacen: hay que trabajar rápido y barato. Por otra, no se siente la necesidad de un compromiso, por parte de los medios, con la capacidad de la imagen para dar cuenta de la realidad de un modo que vaya directo a la mente del público y no se limite a ilustrar la noticia sino a erigirse autónomamente en noticia por sí misma.</p>



<p>Hay fotoperiodismo en las grandes agencias internacionales o en muestras como Visa&nbsp;<em>pour l’image</em>&nbsp;pero no en los medios que sirven diariamente a nuestros lectores. No hay que echar la culpa en este caso a los avatares tecnológicos, a la apropiación de la red por las grandes compañías o a la dificultad de percibir nuevas tendencias: una foto periodística sigue siendo un testimonio de primera magnitud que habla por sí mismo, interesa a los lectores y aporta calidad al medio que la publica.</p>



<p>El fotoperiodismo de calidad ha sido un logro de los profesionales y las empresas que tuvieron la voluntad de mejorar los medios para explicar el país. En los años 50 y 60 cuatro fotógrafos en toda Barcelona cubrían la información diaria y la suministraban a los diarios de manera general y uniforme. Formaban un pool&nbsp;<em>avant la lettre</em>&nbsp;con una sindicación peculiar que ponía al alcance de los medios una fotografía de actualidad que cada uno de ellos no hubiera podido pagar por sí mismo. Aseguraban al régimen una domesticación profesional que no superase los límites y mantenía un cerco profesional que impedía el acceso a los diarios a otros fotógrafos al margen de estos intereses. Gentes como Xavier Miserachs, Oriol Maspons o Colita no podían acceder a la prensa diaria y construyeron un fotoperiodismo del futuro y tardaron años en hacerlo.</p>



<p>Contra esta situación la nueva prensa democrática creó las secciones de fotografía –inexistentes hasta la fundación de El Periódico— que aportaron un periodismo informativo de calidad. Debemos a la creatividad y coraje de Carlos Pérez de Rozas y Antonio Franco, con Pepe Encinas y Carlos Bosch Foggia, esta mentalidad renovadora, ellos fueron los autores de la ruptura con la precariedad previa, sin sospechar que les sucedería la marcha atrás actual. Ahora ya no hay gente como Pepe Baeza o Pedro Madueño al frente de la edición fotoperiodística en la prensa barcelonesa.</p>



<p>Con la celebración de los Juegos Olímpicos los lectores de los diarios barceloneses comprobaron cómo el periodismo recogía como nadie la fuerza de un sentimiento popular. Pero la aportación de los nuevos fotógrafos fue más allá, pues educaron visualmente a la ciudadanía de un modo que no se había hecho antes. La diferencia entre la ilustración y la fotografía es que esta enseña a mirar, porque conlleva una actitud crítica y una intención artística; la primera no, porque es de naturaleza instrumental y no interpela ni a lo que se muestra ni a quien se muestra.</p>



<p>Esto pudo ser porque los fotoperiodistas catalanes habían hecho el trabajo de educar visualmente al público asumiendo el trabajo de realizar una crónica cotidiana, directa y contundente de los cambios que se estaban produciendo en el país. El amable lector recordará la foto que fue el pistoletazo de salida de este cambio de era: la imagen de los manifestantes pidiendo la amnistía en febrero de 1976 sentados en el suelo mientras eran golpeados por la Policía Armada, tomada por Manuel Armengol, en la que destacaba Ferran García Faria, ya mayor, con barba blanca y jersey. También la protesta feminista en la Rambla con el cartel «Yo también soy adúltera», de Colita, o las imágenes de los militantes de Fuerza Nueva pidiendo el regreso del franquismo, de Carlos Bosch Foggia.</p>



<p>Hoy día las condiciones actuales de trabajo en la prensa y la tendencia de sus líneas informativas no favorecen el fotoperiodismo. No exageramos: véase cómo la infografía ha desaparecido completamente de las páginas de los medios; por la laboriosidad de su confección, por la necesidad de especialistas bien pagados, por la creencia de que por el hecho de ser prescindible no afecta la comercialidad del producto. Lo mismo que pasó con la infografía está pasando con el fotoperiodismo.</p>



<p>Fotografía: Manel Armengol.</p>



<p><a href="https://catalunyaplural.cat/es/estamos-perdiendo-el-fotoperiodismo-de-calidad/">Publicación original: Catalunya Plural</a></p>



<p>Publicado también en:</p>



<p><a href="https://paios-catalans.blogspot.com/2026/01/estem-perdent-el-fotoperiodisme-de.html">PAIOS</a></p>



<p><a href="https://www.lamarea.com/2026/01/11/perdiendo-fotoperiodismo/">La Marea</a></p>



<p></p>
]]></content:encoded>
					
					<wfw:commentRss>https://gabrieljaraba.com/estamos-perdiendo-el-fotoperiodismo-de-calidad/feed/</wfw:commentRss>
			<slash:comments>0</slash:comments>
		
		
			</item>
		<item>
		<title>La millor professió del món</title>
		<link>https://gabrieljaraba.com/la-millor-professio-del-mon/</link>
					<comments>https://gabrieljaraba.com/la-millor-professio-del-mon/#respond</comments>
		
		<dc:creator><![CDATA[Gabriel Jaraba]]></dc:creator>
		<pubDate>Sat, 17 Jan 2026 10:16:20 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Periodismo]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://gabrieljaraba.com/?p=7238</guid>

					<description><![CDATA[El periodisme és la millor professió del món i els joves han d'aprendre a exhibir-ne l'orgull]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<figure class="wp-block-image size-full"><img loading="lazy" decoding="async" width="900" height="506" src="https://gabrieljaraba.com/wp-content/uploads/2026/01/facuuab.jpg" alt="" class="wp-image-7239" srcset="https://gabrieljaraba.com/wp-content/uploads/2026/01/facuuab.jpg 900w, https://gabrieljaraba.com/wp-content/uploads/2026/01/facuuab-480x270.jpg 480w" sizes="(min-width: 0px) and (max-width: 480px) 480px, (min-width: 481px) 900px, 100vw" /></figure>



<p>GABRIEL JARABA</p>



<p>Seria un error que els periodistes que hem fet els diaris publicats de la transició ençà ens consideréssim els darrers de&nbsp;<strong>Filipines&nbsp;</strong>de la professió o, pitjor, unes rares avis dels quals la seva pàtria ha desaparegut de sota els peus. Som, certament, testimonis d’un temps que ja no existeix però continuem essent titulars de la millor professió del món. Hem viscut anys singulars i experiències incomparables, però res ens autoritza a pensar que els que venen no ho seran.</p>



<p>Haver passat per la docència a la <strong>Facultat de Ciències de la</strong> <strong>Comunicació de la Universitat Autònoma de Barcelona </strong>em va treure qualsevol mania en aquest sentit que em pogués quedar. Recomano a tothom que vulgui rebre un bany de realitat (o una dutxa freda) que s’exposi a la kryptonita que irradien els nanos joves que, ai d’ells, se senten atrets pel periodisme. Els molts de vosaltres que ho heu fet sabeu que no exagero. He deixat entre ells persones excel·lents, estudiants esforçats i uns quants amics amb els que m’honoro. Els quatre llibres que he publicat són manuals adreçats a ells per ajudar-los a endinsar-se en el món digital i, alhora, les classes que els he adreçat s’han basat en els plantejaments més diguem-ne clàssics de la periodística. M’he guardat ben bé de dir-los que s’havien equivocat de professió i que quedarien decebuts d’ella i dels estudis; si ho hagués fet, tant de bo un llamp rellamp m’hagués fulminat allà mateix. Perquè el periodisme és la millor professió del món i els nanos joves mereixen i tenen dret a ser iniciats en ella.</p>



<p>El món en el qual els joves comencen a endinsar-se en treballar en la comunicació d’ara és molt diferent del que hem conegut. Pitjor en algunes coses i millor en altres. Per exemple, no hem d’enyorar els sous i els contractes d’abans, que eren suficients i generalment justos. Oblidem que va ser un fet temporal i fugisser, degut a que empresaris com&nbsp;<strong><a href="https://paios-catalans.blogspot.com/2018/01/interviu-la-muerte-de-una-revista.html" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Antonio Asensio</a></strong>, editors com&nbsp;<strong>Josep Ilario</strong>&nbsp;i directors com&nbsp;<strong><a href="https://paios-catalans.blogspot.com/2021/09/antonio-franco-un-revolucionari-de-la.html" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Antonio Franco</a></strong>&nbsp;eren conscients que si pagues amb cacauets només t’hi treballaran micos. Al final resulta que sí que els que van venir després en volien, de micos. Ara tenim empresaris que en el millor dels casos malfien dels periodistes i, en el pitjor, els odien. El periodista és un treballador que no acota el cap quan es creua amb un superior; el mira de fit a fit i, si és el cas, hi discuteix el perquè fa el que ha de fer. No els agraden gens els periodistes a la gent de calers i els polls ressuscitats que (momentàniament) els serveixen.</p>



<p>De manera que el primer que han de fer els periodistes joves és alçar el cap i encarar-se a la gent, no als mitjamerdes que els desprecien sinó als poderosos. Allà on hi ha un periodista hi ha una mirada que interroga, interpel·la i reclama. Armat amb l’eina del periodisme, un xicot o xicota amb el cap clar observa, pregunta, es respòn i ho explica. I aquí és igual un principiant i un jove: aquesta mirada periodística és el seu patrimoni i la seva herencia professional.</p>



<p>Els periodistes joves han d’anar a buscar la gent, escoltar-los i aprendre de les vides de la gent. Saber què li passa a la gent per a poder explicar-ho. Com ho sabien en&nbsp;<strong><a href="https://paios-catalans.blogspot.com/2013/06/sobre-huertas-la-seva-placa-al-poblenou.html" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Huertas</a></strong>, en&nbsp;<strong><a href="https://paios-catalans.blogspot.com/2022/10/croniques-de-fang-de-jaume-fabre.html" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Fabre</a></strong>, en&nbsp;<strong>Pradas</strong>, en&nbsp;<strong>Campo&nbsp;</strong>i en&nbsp;<strong><a href="https://paios-catalans.blogspot.com/2023/03/marti-i-huertas-memoria-de-dos-grans.html" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Candel</a></strong>. I han de formar-se més que el que ho vam fer nosaltres, en ciències socials, en ciències humanes, en cultura i art. Una segona llicenciatura no fa mal a ningú i millor si és un doctorat (jo em vaig matricular de doctorat gairebé als 60 anys). I haurien d’associar-se, col·legiar-se, inscriure’s a un sindicat, i si no troben feina, formar equips de treball cooperatius que puguin donar origen a un nou mitjà o iniciativa informativa; la feina no te la venen a portar a casa.</p>



<p>És aquesta mirada periodística horitzontal i igualitària el que cal desenvolupar com una assignatura no escrita. És la curiositat pel que fa la gent el que cal identificar com a motivació principal. És aquestes ganes de saber per a poder explicar. Tota la resta arriba el seu ritme i cau pel seu propi pes. Perquè tenim la millor professió del món.</p>



<p><a href="https://paios-catalans.blogspot.com/2026/01/la-millor-professio-del-mon.html">Publicació original: PAIOS</a></p>
]]></content:encoded>
					
					<wfw:commentRss>https://gabrieljaraba.com/la-millor-professio-del-mon/feed/</wfw:commentRss>
			<slash:comments>0</slash:comments>
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Un Defensor del Lector que fa educació en mitjans</title>
		<link>https://gabrieljaraba.com/un-defensor-del-lector-que-fa-educacio-en-mitjans/</link>
					<comments>https://gabrieljaraba.com/un-defensor-del-lector-que-fa-educacio-en-mitjans/#respond</comments>
		
		<dc:creator><![CDATA[Gabriel Jaraba]]></dc:creator>
		<pubDate>Thu, 08 Jan 2026 11:15:21 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Periodismo]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://gabrieljaraba.com/?p=7228</guid>

					<description><![CDATA[El Defensor del Lector del diari Ara, Antoni Batista, no es limita a atendre reclamacions: fa una feina d'educació en mitjans necessària i poc freqüent]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<figure class="wp-block-image size-full"><img loading="lazy" decoding="async" width="1024" height="683" src="https://gabrieljaraba.com/wp-content/uploads/2026/01/Antoni-Batista-foto-Alba-Marine.jpg" alt="" class="wp-image-7229" srcset="https://gabrieljaraba.com/wp-content/uploads/2026/01/Antoni-Batista-foto-Alba-Marine.jpg 1024w, https://gabrieljaraba.com/wp-content/uploads/2026/01/Antoni-Batista-foto-Alba-Marine-980x654.jpg 980w, https://gabrieljaraba.com/wp-content/uploads/2026/01/Antoni-Batista-foto-Alba-Marine-480x320.jpg 480w" sizes="(min-width: 0px) and (max-width: 480px) 480px, (min-width: 481px) and (max-width: 980px) 980px, (min-width: 981px) 1024px, 100vw" /></figure>



<p>GABRIEL JARABA</p>



<p>El Defensor del Lector del diari Ara, Antoni Batista,  s&#8217;està distingint com alguna cosa més que un intermediari entre la redacció i les observacions crítiques dels lectors. Hi ha Defensors que s&#8217;esforcen per argumentar les accions dels seus redactors i alhora acceptar les rectificacions pertinents del públic, i hi ha també d&#8217;altres que accepten la feina amb certa resignació, assumint-la amb prudència i desgana. Però Antoni Batista fa alguna cosa més: aprofita cada edició de la seva secció per servir als lectors una veritable lliçó sobre educació en mitjans, alfabetització mediàtica en podriem dir, de manera que la seva lectura és un oasi en el panorama de la premsa del país.</p>



<p>Davant cada pregunta, reclamació o observació dels lectors, Antoni Batista no només demana explicacions als redactors implicats sinó que emprén una ruta  a la recerca de consideracions i motivacions de fons, consultant amb experts diversos, que sempre són persones excel·lents en el seu camp o especialistes destacats. El lector atent pot trobar en el resultat una manera d&#8217;ampliar la seva visió sobre el paper de la premsa i considerar la funció dels mitjans en un context social que va més enllà de la preocupació concreta que l&#8217;ha suscitat.</p>



<p>Aquesta feina és una tasca d&#8217;educació en mitjans que poquíssima gent assumeix i en canvi, del tot necessària en un moment de canvis vertiginosos en la comunicació. i de desorientació en la relació entre mitjans i públic (tant d&#8217;una banda com de l&#8217;altra). Les recomanacions de la Unesco pel que fa a alfabetització mediàtica no arriben més enllà de certs entorns acadèmics i activistes, quan aquest tipus d&#8217;educació és del tot necessari i urgent. Per això recomano la lectura habitual de la secció del Defensor del Lector del diari Ara a tots aquells que vulguin aprofundir en una cultura d&#8217;ús de la premsa basada en la responsabilitat social.</p>



<p>Aquests dies Antoni Batista s&#8217;ha referit a un tema que freqüentment preocupa els lectors, que són les errades i equivocacions que s&#8217;esmunyen als textos, i en lloc de limitar-se a demanar disculpes i reclamar rectificacions, ha ofert una descripció que descriu la complexitat de la producció d&#8217;un diari i explica les mesures de prevenció d&#8217;errors que històricament s&#8217;ha fet a les redaccions. En aquest text, Batista ha tingut l&#8217;amabilitat de fer una consulta sobre el tema a aquest periodista que aquí escriu, sobre el paper dels redactors de platines i l&#8217;evolució de les formes de previsió d&#8217;errors que els diaris han realitzat a través de l&#8217;evolució de la tecnologia. En el text publicat el Defensor del Lector fa una menció a la meva persona que agraeixo enormement i que us ofereixo a continuació per tal que vegeu la sintonia fina que Antoni Batista aplica a la seva feina.</p>



<p>Foto: Alba Mariné.</p>



<p></p>



<h2 class="wp-block-heading">Sísif i l’enigma del redactor de platines</h2>



<p>A la velocitat tecnològica, les notícies ja gairebé neixen caducades, i l’errada i l’error en l’apressament són tan inevitables que l’homeòstasi periodística s’hi ha adaptat. El meu balanç de l’any és deixar constància d’una mostra de la dialèctica errada/error que m’han anat fent arribar els lectors.</p>



<p>El subscriptor Lluís Minoves constatava que, als comentaris dels lectors als articles digitals, “hi ha moltes faltes d’ortografia o, senzillament, errors per no fixar-se ni repassar mínimament les paraules que s’escriuen”, i suggeria una correcció automàtica abans de la publicació.</p>



<p>Fèlix Tarrida m’explicava que va alertar d’errors en tres comentaris digitals, que els errors van ser esmenats però que, aleshores, els comentaris perdien el sentit. El lector es preguntava: “No podrien els periodistes agrair les correccions que fem els lectors amb un microcomentari afegit? Semblaria el més educat. Personalment, és la tercera vegada que em passa”.</p>



<p>Pere Guiu em fa avinent que en un article s’esmenta “diverses vegades la paraula&nbsp;<em>legislatura</em>&nbsp;en parlar de municipalisme”, quan “el mot correcte seria&nbsp;<em>mandat</em>, ja que els municipis, els consells comarcals, les entitats municipals i les diputacions no poden «legislar», o sigui «aprovar lleis», mentre que sí que ho poden fer els diputats dels governs centrals i autonòmics”. I em suggereix que “ho traslladi a l’equip de Política per tal que corregeixin aquesta errada, ja que molts lectors poden utilitzar aquest mot pensant que, si ho diu el nostre diari, és correcte”.</p>



<p>Josep M. Fontanillas escriu: “Em sap greu haver de dir que cada dia llegint l’ARA detecto alguna incorrecció, moltes d’elles més aviat semblen errades per escriure ràpid. Diari d’avui [13 de juny]: “Benjamin Netanyahu parla l’ofensiva “preventiva” contra el programa nuclear iranià i els Estats Units est desentenen de l’atac”. Fa mal a la vista i jo no escric precisament bé. En un altre article escriuen «ministra» per referir-se a Netanyahu&#8230; I així cada dia hi ha alguna errata, i segur que se me’n passen moltes per alt. Potser que posin més atenció en com s’escriu”.</p>



<p>Lluís Codina es fixa en els mots encreuats. Lloa l’enginy del Senyor Ventura, però explica una retallada de la darrera línia de verticals; conclou: “El bunyol d’avui no és el primer. Ja ha passat alguna altra vegada. Agrairé que els responsables de la composició de la pàgina la passin SENCERA a impressió. Sempre. I mercès per fer de l’ARA el millor diari en català”.</p>



<p>Sense sortir de la culta interacció lúdica, la subscriptora Montse Peláez m’explica que resol el Trobamot cada dia, però que “últimament per accedir has d’obrir un anunci que a vegades no es tanca i mentrestant el temps per resoldre va passant. Hi he deixat de jugar&#8230; M’agradaria demanar-li que es pugui rebutjar l’anunci”.</p>



<p>Jaume Molsosa em copia aquest titular: “Precinten (amb dos treballadors a dins) el bar de Barcelona on es van conèixer Gerard Piqué i Clara Chia”. I comenta: “Em sembla innecessari i interessat citar Piqué i Chia en aquesta notícia. Pot semblar que aquestes dues persones tinguin alguna cosa a veure amb el mal ús del local o amb el seu precinte. No és propi d’un diari com l’ARA posar trampes que indueixin a clicar des-notícies aprofitant que l’Ebre passa per Tortosa”.</p>



<p>Jordi Salvador fa referència a un article de Sebastià Alzamora on s’hi diu que el general serbi Radovan Karadzic assetjava Sarajevo, quan era Ratko Mladic, que era el militar, mentre que Karadzic era el polític, psiquiatre de professió.</p>



<p>El director adjunt de l’ARA, Ignasi Aragay, respon a totes aquestes qüestions.</p>



<p>“La qualitat de la llengua i l&#8217;escriptura no ha deixat de ser mai una prioritat del diari. Amb la versió de paper, els controls i relectures són exhaustives. És probable que la queixa i exemples del lector Josep M. Fontanillas siguin de la versió digital, en la qual, en efecte, a vegades es fan controls&nbsp;<em>a posteriori&nbsp;</em>quan es dona prioritat a la publicació de la notícia. Amb les informacions d&#8217;última hora que demanen immediatesa, l&#8217;edició de contingut i la de llengua es produeixen un cop ja publicades.</p>



<p>Pel que fa al problema que esmenta Lluís Codina amb els mots encreuats, era de caràcter tècnic, es va produir alguns dies, el vam detectar i ja no ha tornat a passar.&nbsp;Quant a la subscriptora Montse Peláez –continua Aragay–, si té el&nbsp;<em>login</em>&nbsp;ben activat, no li hauria de sortir publicitat en el Trobamot. Als no subscriptors sí que els apareix publicitat.</p>



<p>Sobre el malestar de Jaume Molsosa amb relació a la notícia “Precinten (amb dos treballadors a dins) el bar de Barcelona on es van conèixer Gerard Piqué i Clara Chia”, cal fer constar que el polèmic local, amb llicència de bar però que feia de discoteca, va saltar a la fama precisament gràcies a Piqué i Chia: per tant, la referència es pot entendre com una picada d&#8217;ullet informativa per situar bé el lector. Però, certament, potser no calia, entre altres coses perquè l&#8217;element que hi ha entre parèntesis al títol ja tenia per si mateix prou interès.</p>



<p>I –conclou el director adjunt– quant a la confusió de Sebastià Alzamora entre els criminals de guerra Radovan Karadzic i Ratko&nbsp;Mladic, és això: un lapsus que per desgràcia ningú de l&#8217;equip d&#8217;edició va detectar i pel qual només podem demanar disculpes”.</p>



<p>Mentre estava enllestint aquesta crònica, encara m’arriben dues noves fes d’errades, i altres que tractaré en el pròxim lliurament, que no fan sinó certificar que sí, que no som a l’Apol·lo XIII ni comuniquem amb Houston, però tenim un problema. Jordi Ferré em copia un titular on, per comptes de dir “documents”, hi deia “documentes”, que va ser posteriorment esmenat, i també m’havia mostrat que en un altre titular s’hi deia amb ostentació gràfica “càner” en lloc de “càncer”. Josepa Berenguer em reprodueix una pregunta del Trivial on per comptes de dir “traurà” hi diu “treurà”.</p>



<p>En els temps arqueològics de les arts gràfiques, quan els textos es confegien amb linotípia i el diari en el seu conjunt era confegit amb tipografia de plom, el producte final, la pàgina, havia passat per tres revisions: la que mantenim dels correctors ortotipogràfics i d’estil, la del periodista de guàrdia de nit que mirava la prova en paper –el que equivaldria a la galerada del llibre– i la dels redactors de platines, que encara podien fer canvis al plom. Era certament una última visió de molta responsabilitat i que requeria enorme perícia perquè aquests redactors, altament especialitzats, acabaven aprenent a llegir al revés o amb un mirall i comprovant l’últim assaig en paper.</p>



<p>M’ho ha explicat el doctor Gabriel Jaraba, un gran periodista que va debutar en aquesta funció a les ordres d’un dels millors mestres de periodisme, Josep Pernau, quan era cap de redacció del&nbsp;<em>Diari de Barcelona</em>. Jaraba, un dels primers i millors crítics musicals de la Nova Cançó, va ser a l’equip fundacional d&#8217;<em>El</em>&nbsp;<em>Periódico&nbsp;</em>i professor de la UAB, entre moltes altres dedicacions, com la vigent de subdirector de la Càtedra Unesco de Periodisme de Qualitat i Alfabetització Informativa.</p>



<p>L’enigma del redactor de platines serà escatir com reinventem aquesta funció de control de qualitat quan el plom s’ha dissolt per sempre en el gresol de la història; tot i que, sentencia l’acadèmic: “Era una feina de Sísif: les queixes que t&#8217;arriben ja s&#8217;esdevenien aleshores i continuaran en el futur, és cosa de Sísif”. Esperem, però, una resolució esperançadora del mite clàssic com la que proposava Salvador Espriu: “Que el roc ominós no pugui rodolar mai més rost avall”.</p>



<p><a href="https://www.ara.cat/defensor-del-lector/sisif-enigma-redactor-platines_129_5605404.html">Seguiu el Defensor del Lector del diari Ara</a></p>
]]></content:encoded>
					
					<wfw:commentRss>https://gabrieljaraba.com/un-defensor-del-lector-que-fa-educacio-en-mitjans/feed/</wfw:commentRss>
			<slash:comments>0</slash:comments>
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Los periódicos como exponentes de un sector informativo débil y poco desarrollado</title>
		<link>https://gabrieljaraba.com/los-periodicos-como-exponentes-de-un-sector-informativo-debil-y-poco-desarrollado/</link>
					<comments>https://gabrieljaraba.com/los-periodicos-como-exponentes-de-un-sector-informativo-debil-y-poco-desarrollado/#respond</comments>
		
		<dc:creator><![CDATA[Gabriel Jaraba]]></dc:creator>
		<pubDate>Thu, 18 Sep 2025 12:47:01 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Periodismo]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://gabrieljaraba.com/?p=7088</guid>

					<description><![CDATA[La endeblez de las empresas periodísticas y sus productos permite que sean mediatizadas por intereses que no son los de los lectores y que puedan ser interferidas por otros agentes, como personajes a sueldo directamente de actores políticos, a beneficio de los mismos]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<figure class="wp-block-image size-full"><img loading="lazy" decoding="async" width="473" height="315" src="https://gabrieljaraba.com/wp-content/uploads/2025/09/quiosco.webp" alt="" class="wp-image-7089" srcset="https://gabrieljaraba.com/wp-content/uploads/2025/09/quiosco.webp 473w, https://gabrieljaraba.com/wp-content/uploads/2025/09/quiosco-300x200.webp 300w" sizes="(max-width: 473px) 100vw, 473px" /></figure>



<p>GABRIEL JARABA</p>



<p>La prensa española refleja con gran claridad el clima de confrontación política que vive el país. Se habla de polarización, pero si existe tal es harto desigual; de hecho lo que hay es una estrategia de ataque constante del Partido Popular y las fuerzas que lo sostienen o que aspiran a condicionarlo siguiendo la consigna de la ultraderecha trumpista mundial: “atacar, atacar, atacar”. Y en ese campo de batalla la prensa diaria aparece desprovista de las capacidades que podrían hacer de ella un cuerpo autónomo de influencia real no sólo en la creación de opinión sino, en realidad, en la formulación de un poder informativo que jugase un papel social relevante en la vida del país.</p>



<p>Veamos a continuación las características, a grandes rasgos, de las empresas informativas españolas.</p>



<p><strong>UNA PRENSA DE PARTIDO QUE NO SE CONFIESA COMO TAL</strong>. A diferencia de lo que sucedía en el siglo XIX y parte del XX, no existe prensa de partido, vinculada a marcas políticas y sostenedora de ideologías o programas. No explícitamente pero sí de otro modo: todos los periódicos se presentan como independientes pero cada diario sostiene su propia línea editorial fuertemente vinculada a posiciones muy determinadas en el campo de batalla político.</p>



<p><strong>DEPENDENCIA DE LOS CENTROS FINANCIEROS</strong>. Las empresas informativas están altamente endeudadas con los bancos y dependen de ellos para sobrevivir. Son aquellas las que se deben a estos y no al revés, como debería esperarse de una prensa independiente. Se trata de una verdadera dependencia que induce a los medios a adoptar líneas editoriales y estructura su relación con el poder político. Los diarios no son verdaderos negocios de empresas privadas sino correas de transmisión a causa de su déficit crónico.</p>



<p><strong>SUBVENCIONES EXAGERADAS.</strong>&nbsp;Junto con la dependencia de los bancos el otro instrumento de dominio del poder político de los periódicos son las subvenciones que estos reciben de las instituciones, pero también aportaciones directas o publicidad inducida. A menudo en lugar de aportaciones económicas se da el favorecimiento en las condiciones de deuda financiera mediante la intervención de los poderes.&nbsp;&nbsp;La dependencia financiera y la imprescindible subvención mantienen aherrojados a los periódicos&nbsp;&nbsp;a intereses que no son los de los lectores.</p>



<p><strong>FUERTE INTERVENCION DE CAPITAL EXTRANJERO.</strong>&nbsp;Esa debilidad del sector informativo hace que intereses de otros países vean en el panorama informativo español un campo al que extender sus intereses. La creación del diario El Mundo y su mantenimiento fue, por ejemplo, fruto de la expansión de Berlusconi en el momento de su imposición en el mundo mediático italiano. La salvación de El País y el grupo Prisa tras su peligrosa aventura televisiva ha venido de la mano de un accionista mayoritario francés, que ha conseguido imponerse en la gestión del diario y su línea informativa.</p>



<p><strong>IMPOSIBILIDAD DE EXPANSIÓN MULTIMEDIA</strong>. La debilidad financiera de los diarios españoles les impide erigirse en punta de lanza de grupos multimedia. Hoy día nadie recomendaría emprendimientos como el de Juan Luís Cebrián que terminan por dilapidar en la televisión las ganancias que han podido proporcionar los periódicos. Adiós a los sueños de Antena 3, gestionada por el grupo Planeta o Tele 5, en manos de Fininvest, propiedad de la familia Berlusconi.&nbsp;Los actuales accionistas mayoritarios de&nbsp;&nbsp;El País han dicho “vade retro” a las intenciones de los anteriores gestores de enredarse en una nueva aventura televisiva que favorecería al gobierno&nbsp;&nbsp;y que podría acabar como el rosario de la aurora.</p>



<p><strong>INCAPACIDAD DE COMPETENCIA.</strong>&nbsp;A diferencia de lo que sucede, o debería suceder, en el panorama general industrial y mercantil, no existe la competencia entre los periódicos españoles. Ninguno de ellos busca ganar lectores a los demás ni abrir mercados,&nbsp;&nbsp;ni tampoco establecen acciones informativas potentes destinadas a llamar la atención de los lectores hacia la idoneidad del propio producto a partir de la diferenciación de los demás. Todos los periódicos se ajustan a la agenda informativa marcada por la actualidad política y raramente presentan exclusivas o&nbsp;<em>scoops</em>&nbsp;fruto de la labor de sus redactores. Lo que suele presentarse como tales son filtraciones de agentes interesados externos al diario y a los intereses de sus lectores.</p>



<p><strong>ESCASA INVERSIÓN EN INFORMACIÓN.</strong>&nbsp;La precariedad económica de los periódicos y su falta de ambición informativa se refleja en la falta de inversión en su materia prima, la información. La información de calidad es cara porque hace falta mano de obra cualificada para crearla; ni la IA ni los periodistas mal pagados van a aportarla. Se reducen o eliminan las corresponsalías internacionales y se potencia la precarización de los profesionales. Los editores sueñan con periódicos sin periodistas como si la automatización crease la información, cuando lo único que hace es rutinizar las redacciones desproveyéndolas del talento periodístico del que nacen las noticias interesantes.</p>



<p><strong>DIFICULTAD DE TRANSFORMACIÓN DIGITAL</strong>. Los actuales periódicos españoles no sólo han sido incapaces de crear y liderar grupos multimedia sino que tampoco pueden adentrarse en la gran transformación digital que les aguarda revolucionando sus productos y lanzando iniciativas innovadoras en la red. Su presencia en internet se limita a publicar unas ediciones web de sus productos impresos que ni van más allá de los mismos ni generan iniciativas novedosas que permitan ganar públicos. Eso les hace débiles también en la captación de publicidad y en el campo, aún por explorar, de las narrativas transmedia, con una interacción con los lectores en la red que, por piedad, debemos llamar pobre.</p>



<p>Semejante panorama no significa que la prensa diaria no influya en cierto modo en la creación de opinión y estados de ánimo, aunque no sea ella la que influya en las agendas políticas sino a la inversa. La endeblez de las empresas periodísticas y sus productos permite que sean mediatizadas por intereses que no son los de los lectores y que puedan ser interferidas por otros agentes, como personajes a sueldo directamente de actores políticos, a beneficio de los mismos. Una prensa que ostenta las debilidades que hemos descrito no tiene más poder que el de ser utilizada o derivada hacia otros intereses que no son los que favorecen el derecho democrático a la información.</p>



<p><a href="https://catalunyaplural.cat/es/los-periodicos-como-exponentes-de-un-sector-informativo-debil-y-poco-desarrollado/">Publicación original: Catalunya Plural.</a></p>



<p></p>



<p><a href="https://catalunyaplural.cat/es/los-periodicos-como-exponentes-de-un-sector-informativo-debil-y-poco-desarrollado/"><strong></strong></a></p>
]]></content:encoded>
					
					<wfw:commentRss>https://gabrieljaraba.com/los-periodicos-como-exponentes-de-un-sector-informativo-debil-y-poco-desarrollado/feed/</wfw:commentRss>
			<slash:comments>0</slash:comments>
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Sin mujeres en la dirección de los medios: el clamoroso desempoderamiento femenino de las mujeres en los medios de comunicación</title>
		<link>https://gabrieljaraba.com/sin-mujeres-en-la-direccion-de-los-medios-el-clamoroso-desempoderamiento-femenino-de-las-mujeres-en-los-medios-de-comunicacion/</link>
					<comments>https://gabrieljaraba.com/sin-mujeres-en-la-direccion-de-los-medios-el-clamoroso-desempoderamiento-femenino-de-las-mujeres-en-los-medios-de-comunicacion/#respond</comments>
		
		<dc:creator><![CDATA[Gabriel Jaraba]]></dc:creator>
		<pubDate>Sat, 19 Jul 2025 10:14:54 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Periodismo]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://gabrieljaraba.com/?p=7009</guid>

					<description><![CDATA[Cuando los medios se jactan de trabajar por la defensa de los derechos de las mujeres vemos que una cosa es lo que dicen sus contenidos y otra las propias políticas corporativas.]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="1024" height="561" src="https://gabrieljaraba.com/wp-content/uploads/2025/07/mujeres-medios-1024x561.jpg" alt="" class="wp-image-7010" srcset="https://gabrieljaraba.com/wp-content/uploads/2025/07/mujeres-medios-980x537.jpg 980w, https://gabrieljaraba.com/wp-content/uploads/2025/07/mujeres-medios-480x263.jpg 480w" sizes="(min-width: 0px) and (max-width: 480px) 480px, (min-width: 481px) and (max-width: 980px) 980px, (min-width: 981px) 1024px, 100vw" /><figcaption class="wp-element-caption">Vector of a businesswoman painting her own career path while businessman being supported by corporate culture</figcaption></figure>



<p>GABRIEL JARABA</p>



<p>La destitución de Pepa Bueno como directora de El País, reemplazada por Jan Martínez Ahrens, es un episodio más, y muy destacado, de la desaparición de las mujeres al frente de los medios de comunicación de nuestro país. Aunque haya aumentado la presencia femenina en las redacciones, no puede hablarse de una feminización de los medios informativos; podría pensarse la contratación de mujeres como un aspecto más de la precarización laboral informativa: sueldos más bajos y contratos más flojos. Cuando los medios se jactan de trabajar por la defensa de los derechos de las mujeres vemos que una cosa es lo que dicen sus contenidos y otra las propias políticas corporativas.</p>



<p>La realidad es que las empresas informativas no confían la dirección de sus medios a las mujeres. De hecho, ni los espacios de gran audiencia: Àngels Barceló dejará de protagonizar su programa estrella en breve. La radio de masas está en manos de nombres masculinos de gran resonancia que protagonizan batallas mediáticas y guerras culturales impulsadas por grandes intereses políticos. No parece que ninguna emisora ​​se arriesgue a introducir allí los matices que poco se dirían con la guerra de trincheras en que están inmersas, pero en televisión ocupan su puesto de combate siguiendo la pista abierta por los combatientes de las derechas.</p>



<p>Hay una Astérix que resiste, rodeada por los romanos: Esther Vera, directora del diario Ara. Precedida en el trabajo por Mònica Terribas, demuestra con creces el alto nivel que una mujer puede imponer en la dirección de un diario. A su lado, en la prensa comarcal, está Natàlia Rodríguez, al frente del Diari de Tarragona, publicación con 200 años de vida, y Magda Bandera, en el renovador y combativo La Marea. De aquí para abajo, un vacío: ni los digitales merecen direcciones femeninas, salvo el HuffPost, con Laura Rastra Montero, y eso, me temo, porque la empresa nunca ha creído en este medio, inicialmente dirigido por Montserrat Domínguez. En los digitales especializados figura otra honrosa excepción: Ana Basanta, directora del Diari de l’Educació, publicación de la Fundación Catalunya Plural que, a pesar de la especialización temática, se refiere a un centro de interés general y estratégico.</p>



<p>Esta deficiencia forma parte de una situación general bien definida por Silvia Intxaurrondo, presentadora de La hora de La 1, de TVE: «La principal lacra del periodismo son los sueldos de misería que se están pagando». La presencia de mujeres en la base laboral informativa es un fenómeno similar al de la feminización de otras profesiones, como la policía o la medicina. Las mujeres acceden cuando se produce una proletarización del gremio, que las coloca a ellas en la clase de tropa y en el que son los hombres quienes acceden a los cargos de mando o confianza. La actual estructura del sector y la tendencia previsible favorece la presente situación.</p>



<p>Hay que remontarse a 1936 para ver por primera vez a una mujer como directora de un diario de referencia. Fue María Luz Morales, nombrada por el comité obrero que se encargó de la gestión del diario cuando el gobierno de la Generalitat ordenó su incautación. 1978, aunque desde 1948 reanudó sus colaboraciones en la revista Lecturas o en el Diario de Barcelona, ​​mujer valiente y combativa, fue una gran periodista cultural y cinematográfica y notable novelista.</p>



<p>La marginación de las mujeres de las redacciones de los diarios durante el franquismo incluía la ausencia de los puestos de dirección, sólo escasas profesionales en Madrid habían llegado a las corresponsalías internacionales, como Concepción López Guerrero o Pilar Narvión, que fue directora adjunta de Pueblo, junto a Emilio Romero como director, un hombre tan indirecto.&nbsp;&nbsp;Pero redacciones como las de Arriba, Ya o Informaciones estaban formadas únicamente por hombres.</p>



<p>Las redacciones de los diarios de Barcelona fueron incorporando a mujeres no ya con cuentagotas sino en dosis homeopáticas. Los primeros contratos fijos que La Vanguardia hace a mujeres periodistas no llegan hasta 1967, con Maria Assumpció Guardia y Myriam Josa. Carme Alcalde y Lidia Falcón entran y salen de El Noticiero Universal según el humor del administrador del diario. La cantera de mujeres redactoras será Diario Femenino, una publicación muy original creada por el publicitario Víctor Sagi que buscaba agujerear en un nuevo mercado de lectoras. Será el primer diario barcelonés dirigido por una mujer después de Maria Luz Morales, Àngels Masó, que después pasará a La Vanguardia.&nbsp;&nbsp;Diario Femenino se transformará en Mundo Diario, el primer diario rompedor del tardofranquismo, que incorporará a muchas periodistas formadas a su antecesor femenino, como María Eugenia Ibáñez, que fue subdirectora y durante muchos años la única mujer con cargo directivo en la prensa de Barcelona.</p>



<p>Para que nos hagamos cargo del alcance de la cuestión es necesario considerar que en las redacciones de los diarios barceloneses no había aseos propios para las mujeres. Cuando Diario de Barcelona ficha a Teresa Rubio y Margarita Rivière para que den un empujón a la información política y municipal las dos periodistas deben hacer ver a los empresarios esta carencia, sorprendidos de que las mujeres también orinan. Nada extraño: Maria Favà, redactora de aquel diario y después fundadora del Avui, vio cómo se le prohibía el acceso a la tribuna de prensa durante un pleno municipal de Barcelona porque llevaba pantalones.</p>



<p>Todo esto nos parece ahora ridículo y al mismo tiempo triste pero formó parte de la lucha de los periodistas catalanes que contribuyó a ganar la democracia, de la que las mujeres formaron una destacada vanguardia.&nbsp;&nbsp;Ahora no es que las mujeres hayan sido apartadas por decisiones autoritarias y sexistas, sino que es el mercado laboral y la falta de visión de futuro de las empresas lo que hace el trabajo que las lleva a la marginación. Porque una sociedad entera, la catalana, decidió un día acabar con toda una generación de periodistas, mujeres y hombres, y se pulió el enorme capital profesional, humano y social que entre todos, profesionales, lectores y empresas, habíamos acumulado a base de esfuerzo, talento y dinero.</p>



<p><a href="https://catalunyaplural.cat/es/sin-mujeres-en-la-direccion-de-los-medios-el-clamoroso-desempoderamiento-femenino-de-las-mujeres-en-los-medios-de-comunicacion/">Publicación original: Catalunya Plural</a></p>
]]></content:encoded>
					
					<wfw:commentRss>https://gabrieljaraba.com/sin-mujeres-en-la-direccion-de-los-medios-el-clamoroso-desempoderamiento-femenino-de-las-mujeres-en-los-medios-de-comunicacion/feed/</wfw:commentRss>
			<slash:comments>0</slash:comments>
		
		
			</item>
		<item>
		<title>El imperativo existencial de los diarios</title>
		<link>https://gabrieljaraba.com/el-imperativo-existencial-de-los-diarios/</link>
					<comments>https://gabrieljaraba.com/el-imperativo-existencial-de-los-diarios/#respond</comments>
		
		<dc:creator><![CDATA[Gabriel Jaraba]]></dc:creator>
		<pubDate>Sun, 08 Jun 2025 18:26:32 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Periodismo]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://gabrieljaraba.com/?p=6969</guid>

					<description><![CDATA[Análisis de algunas de las razones que impiden a la prensa diaria evolucionar en la esfera digital]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<figure class="wp-block-image size-full"><img loading="lazy" decoding="async" width="612" height="439" src="https://gabrieljaraba.com/wp-content/uploads/2025/06/tablet-news.jpg" alt="" class="wp-image-6970" srcset="https://gabrieljaraba.com/wp-content/uploads/2025/06/tablet-news.jpg 612w, https://gabrieljaraba.com/wp-content/uploads/2025/06/tablet-news-480x344.jpg 480w" sizes="(min-width: 0px) and (max-width: 480px) 480px, (min-width: 481px) 612px, 100vw" /></figure>



<p>EDUARDO LÓPEZ ALONSO</p>



<p>Las grandes cabeceras informativas españolas han cambiado en los últimos años y se enfrentan a la transformación definitiva en los próximos ejercicios. Para los que hemos vivido la transición de los medios de comunicación en los últimos 40 años no deja de sorprendernos lo rápido que han pasado esos decenios. Ya no queda nadie que recuerde lo de pasar fotos entre Barcelona y Madrid con un cilindro que daba vueltas y escaneaba una foto en papel revelada en cuarto oscuro, los teletipos impresos que se perdían y las máquinas de escribir que obligaban a redactar a la primera.</p>



<h4 class="wp-block-heading">Las causas del declive</h4>



<p>Lo cierto es que la muerte del papel mil veces anunciada ahora sí que parece creíble a corto plazo. Pasar de vender 300.000 ejemplares a vender 15.000 tiene consecuencias a las que los editores no han sabido aportar soluciones o estrategias efectivas. Llegué a la prensa en pleno boom del periodismo económico y el asunto se empezó a truncar progresivamente. Las crisis llegaron primero de la guerra comercial con promociones cada vez más costosas, después llegó la competencia de los gratuitos, el cierre de los puntos de venta, la competencia de las radios y televisiones, la web y las redes sociales, la dependencia de los buscadores y de <strong>Discover </strong>y ahora la amenaza de la inteligencia artificial como respuesta automática para cualquier búsqueda.</p>



<h4 class="wp-block-heading">La trampa de la doble escala salarial</h4>



<p>Quizá una de las trampas más notorias en las que cayeron los comités de empresa y las direcciones de los diarios fue la creación de dobles escalas salariales ante la caída de ingresos, con lo que el salario de los periodistas se ha ido devaluando al mismo ritmo que sus cabeceras. La desvinculación de los diarios de las rotativas restó fuerza de negociación colectiva. Los repetidos ajustes de plantilla, la salida de los periodistas de más edad, la precarización creciente y la reorganización de los recursos humanos lastra todavía más las organizaciones periodísticas.</p>



<h4 class="wp-block-heading">Periodismo &#8216;online&#8217;</h4>



<p>Hace algunos años, más de una decena, describí en este blog la transición que se estaba produciendo en los diarios con&nbsp;<a href="https://paios-catalans.blogspot.com/2014/10/superperiodistas-on-line.html">la relevancia de las ediciones &#8216;online</a>&#8216;. En aquellos tiempos se impuso la idea de que el periodismo &#8216;online&#8217; era de segunda categoría, pese a que los mismos profesionales pasaban a un lado u otro de la redacción. Al final se confirmó el &#8216;todos somos online&#8217;.</p>



<h4 class="wp-block-heading">El alarmante &#8216;copypaste&#8217; firmado</h4>



<p>La irrupción &#8216;online&#8217; comportó cambios de organización notables, que han diferido de unos medios a otros pero que ha estado marcada en general por una mayor necesidad de inmediatez (¡publica y amplía, rápido!) y un creciente peso en los medios de información poco elaborada y de periodistas cada vez más adaptados al &#8216;copypaste&#8217; firmado.</p>



<h4 class="wp-block-heading">Exceso de planificación</h4>



<p>Curiosamente, pese a esa necesidad de inmediatez, se percibe menor sensibilidad ante la noticia en las redacciones frente a la planificación informativa. Muchos planes y programación de publicaciones y menos adaptación rápida ante la actualidad.</p>



<h4 class="wp-block-heading">Todo por el &#8216;click&#8217;</h4>



<p>Quizá una excepción a esa insensibilidad a la inmediatez sean los directos, esas piezas de éxito para todos los diarios y de moda desde hace años. Son informativas y útiles para los lectores, exigentes en mano de obra, pero que ejemplifican la deriva actual que prioriza la captación de lectores más que el texto profundo. No suelen aparecer en las portadas. Al menos, captan tráfico en internet de manera honorable, mientras otras piezas para la web reniegan del concepto noticia para ser explicativas, tópicas, morbosas y hasta ridículas.&nbsp;<a href="https://paios-catalans.blogspot.com/2022/07/cacadors-dhistories-o-pescadors-de-clics.html">Todo por el &#8216;click&#8217;.</a></p>



<h4 class="wp-block-heading">Redacciones silenciosas</h4>



<p>Pero entre los periodistas sigue habiendo de todo, con trabajos de calidad ocultos en el mar de informaciones serias y de las otras, pero el &#8216;backoffice&#8217; gana por goleada ante la necesidad de planificar esfuerzos y buscar el apoyo de los motores de búsqueda y los agrupadores de informaciones. Al final, proliferan los profesionales aislados del contexto social al que deben fidelidad, escasa correlación entre el potencial lector y la labor cotidiana, poco trabajo en equipo, creciente impulso informativo arriba abajo y menos iniciativas de las deseables por parte de los reporteros, que son cada vez menos. Redacciones silenciosas y aparentemente inmunes a la competencia interna y con otros medios.</p>



<h4 class="wp-block-heading">Caída de las audiencias</h4>



<p>Las consecuencias de este panorama son catastróficas. Las estadísticas de entradas en la web son demoledoras para todos los medios, ya que premian más la cantidad que la calidad. Solo el 10% de las noticias de mayor lectura son más o menos de relevancia periodística. La vinculación de las noticias de éxito con el perfil teórico del lector-cliente interesante para el diario se ha roto y con esa rotura el interés publicitario de las cabeceras se ha desplomado. Parece un camino sin retorno &#8211;ojalá no&#8211; ya que las cabeceras son prisioneras de los objetivos de audiencia. Si los lectores no llegan por fidelidad a los diarios no es posible crear un perfil interesante para los anunciantes. Y esa premisa fue la primera que se traicionó hace ya años.</p>



<h4 class="wp-block-heading">Inteligencia artificial</h4>



<p>Para colmo de males,&nbsp;<a href="https://paios-catalans.blogspot.com/2024/12/dos-llibres-compromesos-de-dos.html">las últimas tendencias derivadas de la implementación de la inteligencia artificial</a>&nbsp;apuntan a que el tráfico de lectores a los medios va a sufrir un nuevo desplome generalizado. Las búsquedas de información se van a ver satisfechas por la elaboración de textos automatizados y elaborados por las nuevas aplicaciones de inteligencia artificial. Los buscadores no ofrecerán resultados de los medios, son capaces de generar sus resultados y textos por si mismos. Un articulo de&nbsp;<strong>&#8216;Wired&#8217;</strong>&nbsp;<a href="https://es.wired.com/articulos/chatgpt-y-otros-grandes-modelos-linguisticos-se-estan-comiendo-a-internet">&#8216;ChatGPT está acabando con el modelo comercial de internet&#8217;</a>&nbsp;se ajusta bastante a la situación previsible.</p>



<h4 class="wp-block-heading">Fidelidad al medio</h4>



<p>Solo vale como esperanza que los lectores elijan los medios que quieren consultar (que se fíen de su&nbsp;<strong>&#8216;agenda setting&#8217;</strong>). La prueba del algodón es que la lectura de una portada de internet ofrezca la visión de lo importante de la jornada en dos&nbsp;<strong>&#8216;scrolls&#8217;</strong>. Si pasados esos&nbsp;<strong>pantallazos&nbsp;</strong>es necesario bucear en otras webs para saber qué pasa en el mundo es que esa cabecera puede estar fallando como medio de información general. Actualmente, los lectores llegan por&nbsp;<strong>Discover&nbsp;</strong>o por redes sociales y buscadores en su práctica mayoría. Y las barreras de pago no sirven, ya que existen múltiples formas de ver los contenidos sin pagar.</p>



<h4 class="wp-block-heading">Confianza de los lectores y anunciantes</h4>



<p>Las grandes cabeceras informativas siempre han proclamado la necesidad de redefinir sus prioridades, centrándose en contenidos únicos y originales en lugar del constante &#8216;copypaste&#8217; de información más o menos cuidada y vistosa que en el fondo se encuentra en todas partes. Defiendo que es imprescindible fidelizar a la audiencia con contenidos (más allá de por la estética, pero también) y jerarquizar la información con criterios periodísticos (¿qué es lo más importante de la jornada?). Generar confianza. Construir marcas creíbles más allá de envoltorios y actos de autobombo. Pese a abrir mucho la boca en esta línea, en la práctica todo esto no se ha convertido realmente en estrategia editorial en ningún medio. Cierto que el número de suscriptores es un indicador de fieles seguidores, pero los medios tienden a traicionar esa confianza con contenidos genéricos y frívolos para redondear el paquete informativo. En esas circunstancias, tengo la sensación de que la apuesta política de los medios debe ser clara para conquistar confianzas.</p>



<h4 class="wp-block-heading"><strong><u>La IA y el imperativo existencial</u></strong></h4>



<p>El avance de los grandes modelos lingüísticos &#8211;y&nbsp;<a href="https://paios-catalans.blogspot.com/2024/12/dos-llibres-compromesos-de-dos.html">el riesgo de que se reduzcan aún más las visitas y los ingresos publicitarios</a>&#8212; puede hacer que pronto las visitas directas al medio por parte de los lectores sean un imperativo existencial. Un objetivo prioritario.</p>



<p><a href="https://paios-catalans.blogspot.com/2025/06/el-imperativo-existencial-de-los-diarios.html">Publicación original: PAIOS.</a></p>
]]></content:encoded>
					
					<wfw:commentRss>https://gabrieljaraba.com/el-imperativo-existencial-de-los-diarios/feed/</wfw:commentRss>
			<slash:comments>0</slash:comments>
		
		
			</item>
	</channel>
</rss>
