Creativitat

Doce consejos sencillos (pero profundos) para potenciar tu creatividad en la vida cotidiana

jardin delicias

Existe un gran malentendido con la creatividad. Unos piensan que para ser creativo hay que ser artista, otros limitan la creatividad a lo estético, la publicidad o el marketing, e incluso hay quien cree que sólo puede ser creativo alguien que ha estudiado, pero también están quienes lo fían todo a una espontaneidad ajena a cualquier formación. Nada de eso es cierto: la posibilidad de llevar una vida creativa está al alcance de todos y es posible ir introduciendo en nuestra vida cotidiana pequeñas cuñas que ayudan a potenciar nuestra creatividad innata. Estas son algunas de las que yo practico.

1. APRECIA LA EXCELENCIA. Sal a la calle, a los escenarios de tu vida cotidiana, y fíjate en lo que hacen las gentes con las que habitualmente te relacionas. Observa cómo llevan a cabo sus actividades. Trata de percibir lo bien que hacen lo que hacen. Fíjate en la pescatera, cómo trocea, limpia y prepara el pescado, o en cómo el carnicero despieza la carne. O bien en el camarero, su forma de tirar la cerveza o preparar el café. ¿En qué reside su excelencia, por qué hacen tan bien lo que hacen, cómo lo hacen? No saques más conclusión que la de percibir y apreciar su excelencia y piensa en cómo harías de bien lo que ya haces haciéndolo como lo hacen ellos.

2. VUELVE LAS COSAS DEL REVÉS. Observa cómo se hacen las cosas a tu alrededor. Imagina cómo sería que se hicieran de un modo diferente. ¿Qué cambiarías del modo de hacer de los que las hacen? Y luego, ¿cómo podrías aplicar ese cambio a lo que haces tú? Descubre hasta qué punto la rutina y la costumbre se han apoderado de tu vida empobreciéndola. ¿Cómo saldrías de esa situación, qué cambios harías?

3. MANTÉN MUY ELEVADA TU ASPIRACIÓN. Decimos que trabajamos para ganarnos la vida, para realizar una profesión, para ejercer nuestro empleo. En absoluto; hacemos lo que hacemos para cumplir nuestro destino. ¿Qué es el destino? El lugar de nuestra vida al que tenemos que llegar para acabar siendo quien verdaderamente ya somos. Es bueno y necesario trabajar para comer, pero es imprescindible orientar toda nuestra actividad y vida a ser quien somos.

4. CONVERSA RELAJADAMENTE CON GENTE INTERESANTE. Dicen que todo se pega menos la hermosura. Adhiérete pues a quienes hacen cosas que desearías para ti o a quienes son como tú quisieras ser. Haz una lista, breve, de gente que conoces que se distingue por algo, algo que te parece interesante. Trata de conocer a gente semejante que te atrae o a quien admiras, si no la conoces pide a algún amigo que te la presente. Toma café con ellos, charla, pregunta. A todos nos gusta que alguien se interese por lo que hacemos, la gente se abre, y no veas cómo, cuando le pides que te cuente el cómo y el porqué de lo que hace. Esos encuentros son clases magistrales de un valor incomparable. No te olvides de tomar notas, luego, de lo que te han contado, lo que has percibido y lo que has aprendido.

5. IMITA A QUIENES SON EXCELENTES. Copiar tiene mala prensa pero copiar lo bueno siempre es recomendable. Una cosa es robar ideas de otros y otra muy distinta aprender a hacer las cosas de quienes las hacen bien. Observa, aproxímate, asóciate con la gente que es excelente en su hacer y en su ser y déjate influir. Incorpora actitudes suyas, imita comportamientos, trata de averiguar cómo reproducir lo que ellos hacen. Eso es el mejor enriquecimiento posible. Nadie es una isla y nadie sale adelante desde el aislamiento.

6. DEJA VOLAR LA IMAGINACIÓN. Pero devuélvela a su jaula después. Abre brechas en tu vida cotidiana y concédete momentos de relajación y expansión en los que aflore mucho material que reside en tu subconsciente. Permítete soñar, imaginar, jugar con las ideas; mira cómics antiguos, ve películas y zapea por la televisión. Dibuja y toma notas desordenadamente y colorea ilustraciones. Son meros ejercicios que entretienen tu mente discursiva y permiten que aflore tu mente profunda, albergada en los repliegues del subconsciente. Sobre todo, permítete jugar, porque el juego es el modo que el ser humano halló una vez como vía real al conocimiento. Y luego regresa a tu vida habitual, mantén la imaginación en su propia dimensión para que siga incubando.

7. ACÉRCATE A LOS NIÑOS Y RELACIÓNATE CON ELLOS. Jugar es imprescindible y los niños son los grandes maestros del juego. Hay que ser muy sabio para poder jugar con los niños. Aprovecha tus relaciones familiares y aproxímate a los niños de tu familia o de tus amigos para aprender viendo cómo juegan y si es posible jugar con ellos. La conducta de los niños en el juego es el ejemplo más excelente de la actitud iluminada. Si consigues extraer un mínimo de la actitud lúdica infantil e integrarlo en tu vida serás muy afortunado.

8. LEE, ESCUCHA MÚSICA, MIRA CINE Y TV. No importa lo que leas; lee, porque lo importante de leer es la acción y actitud de leer. Leer como modo de vida: una mente abierta a las ideas que otros han puesto en circulación y que están disponibles en sus soportes. No hay que leer para hacerse culto sino para mantenerse despierto y abierto: abierto a las mentes de los demás, de las que siempre podemos y debemos aprender. Lo mismo vale para el cine y la televisión: las creaciones audiovisuales más elaboradas están a la altura de las grandes obras literarias. Pero el zapping televisivo es igualmente necesario, pues mantiene la mente fresca y nos acostumbra a una especial forma de atención: la atención relajada, volante y sucesiva que se traslada de un objeto a otro sin perder su viveza esencial.

9. CONTEMPLA EL ARTE DE MANERA TRASCENDENTE Y DÉJATE PENETRAR DE SU ENERGÍA. La pintura, la escultura, la fotografía y las artes plásticas en general no se limitan a ser imágenes que pueden ser observadas. Las grandes obras de la pintura universal son la forma corpórea que adquiere una poderosa idea creativa que se expresa en un campo energético muy poderoso.La primera vez que estuve en el museo del Prado salí de allí con una intensa sensación de que había hecho mucho más que mirara pinturas; su visión pero también su proximidad me había llevado a un estado diferente, espiritual y físico. Los museos que albergan las grandes obras son poderosísimas centrales energéticas que ofrecen la posibilidad de acceder a estados trascendentales de conciencia no sólo a través de la mirada sino de la proximidad física de la propia obra material. Ya sé que decir eso es muy fuerte pero es mi experiencia personal. No se va a los museos a “ver” obras de arte sino a entrar en contacto con ellas, con su campo de energía particular y con un mensaje iluminado que nos alcanza directamente en el alma.

10. CONECTA CON LA NATURALEZA. Trata de mantener presente en tu mente la influencia de los elementos naturales, aire, agua, tierra, fuego y eter, que se encuentran no sólo en bosques y montañas, en mares y ríos, sino en todo entorno material posible, en forma de sugerencias. La madera de nuestros muebles, el fuego de la calefacción, el agua de nuestros refrescos, el aire de la ventilación. Sólo ver las cosas reducidas a los elementos fundacionales de la vida, concebidos de este modo por la antigüedad clásica, nos confiere una curiosa sensación de seguridad propia de lo que se siente como completo. Por cierto que el eter es el espacio que existe entre los objetos y que también es una entidad, eso sí, inaprehensible, que nos ofrece un campo de infinitud siempre accesible. Mirar así abre nuestra mente a la realidad profunda de las cosas.

11. SÉ SIEMPRE CURIOSO RESPECTO AL CONOCIMIENTO. Todo creativo es un curioso insaciable. Por eso los niños, maestros de la creatividad, andan siempre preguntando “¿y por qué?”. Ojos y orejas bien abiertos y preguntas siempre a punto. Aprender y conocer de todo. Especial atención a la ciencia y a la técnica. No te refugies en tu vena artística, aprende matemáticas. Matente al día en avances científicos y aprende cada día una cosa nueva. Es uno de los mejores lubricantes para la mente creativa.

12. BUSCA LA INSPIRACIÓN EN TU INTERIOR EN MEDIO DE LA ACTVIDAD. Para hallar inspiración no hay que recogerse en un retiro silencioso e inmóvil, o por lo menos no necesariamente. La meditación silenciosa y quieta es un arte que aprenderemos una vez nos hayamos desempeñado en el flujo dinámico de la actividad cotidiana eliminando cada vez un obstáculo tras otro. Hay que aprender a vivir en la actividad contínua y al mismo tiempo sintiendo que la inspiración que buscamos está en nuestro interior. Esa inspiración interior no es el producto forzado de una práctica que realizamos a contracorriente sino el fluir natural de nuestra sabiduría innata. Es así de sencillo: hagas lo que hagas mira dentro de tí, a tu punto de autenticidad personal, y confiésate si lo que te propones a hacer es justo y es lo que debes hacer en este momento precisa. Todo lo demás sobra.

Artículo publicado también en la web del Gabinete de Comunicación y Educación de la UAB

Ilustración: El jardín de las delicias, por Hyeronimus van Aeken Bosch.jardin delicias

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