Creativitat

Trece recomendaciones para vivir alegre cuando se es mayor

chikung mayores

 

Cuando las personas se hacen mayores llega el momento decisivo en que se encuentran ante una encrucijada: adentrarse en la tristeza e ir apagándose poco a poco, o bien cultivar la alegría mediante una toma de posición creativa y activa. Para conseguirlo no hace falta gran cosa: basta con seguir trece consejos (trece precisamente para provocar a los supersticiosos.

APRENDE ALGO NUEVO. Lo que sea pero que te apasione o por lo menos te interese. Nada de hacer por hacer para estar ocupados; implicarse a fondo en algo que te apasiona y por tanto te hace sentir vivo. La propia tarea de buscarel motivo de tu aprendizaje, cuando no lo has encontrado, ya es apasionante:tienes mucho que buscar, y haciéndolo, descubres cosas de tí que a lo mejor desconocías.

HALLA TU MOTIVACIÓN, ponla en marcha y cultívala. Hay quien cree, sinceramente, que no tiene motivación alguna y no sabe encontrar algo que le sirva de aliciente. Yo te diré cuál es la motivación básica que todos podemos tener: estar vivos y disfrutar de la vida. Si no es así, pégate un tiro, tírate al tren o suicídate rápidamente, porque ya lo estás haciendo lentamente: te suicidas poco a poco viviendo con desgana al no tener motivación para vivir a gusto.

NO QUIERAS SER FELIZ. Si has estado buscando la felicidad a lo largo de tu vida, ahora no desees ser feliz. Si en este momento crees que la felicidad no existe, mantén las antenas abiertas porque en cualquier momento puede aparecer. La felicidad no es un estado sino una actitud; no es algo que se busca y se consigue sino algo que se recibe sin merecerlo; no es una sensación concreta sino un ligero sabor pasajero.  Felicidad es la manera de vivir que uno tiene cuando no permite que las cosas le posean, cuando siente los pies ligeros y cuando considera maravillas lo que a los ojos de los demás no son más que tonterías intrascendentes.

HAZ UNA LISTA DE COSAS PENDIENTES. Dicen quienes asisten a enfermos terminales que, en el momento de morir, la gente no se arrepiente de lo que ha hecho sino de lo que no ha hecho. Es inevitable que hayamos dejado de hacer cosas que queríamos haber hecho, pero tenemos la oportunidad de comprobar si hacerlas valía la pena. Al llevar a cabo cosas pendientes tendremos doble ganancia: disfrutar de algo deseado o comprobar que aquel sueño no valía la pena.

CANTA. Todo elmundo debería cantar, incluso los que cantan mal. A nadie le debería dar vergüenza cantar ni abstenerse por ese motivo. Cantar no es sólo interpretar una canción sino algo más sencillo: canturrear mientras se hace una tarea, improvisar una coplilla rimada sobre algún acontecimiento, recordar una tonada de cuando éramos niños o jóvenes, y sobre todo, sentir el placer de emitir sonidos y el fluir del aire desde los pulmones a la garganta. Pero si tienes una coral popular cerca, no dudes en inscribirte en ella, pues es un placer incomparable.

BAILA. O muévete un poco. No se trata sólo de que llevamos una vida demasiado sedentaria, es que la vida es consustancial al movimiento. Hay quien va al gimnasio, pero muchos, como yo, lo encontramos aburrido. La solución es bailar, bailar un poco aunque sea, dar saltitos con cierta gracia o sin ella. No hace falta ir a la disco o a salones de baile, basta con poner música en casa e ir evolucionando por el piso a su compás, sintiendo la sensación de ligereza que ello implica. Y atención a las fiestas populares donde se baila line dance y country: es una gozada y sólo hay que contar un poco los pasos (los catalanes descubrimos antes ese placer con el invento de la sardana). Y por supuesto, el taichi y el chikung siguen siendo la mejor solución.

CAMINA. Aquí se aplica lo dicho en el párrafo anterior. Pero caminar tiene la facultad, establecida por las investigaciones en neurociencia, de activar las sinapsis, es decir, las conexiones entre neuronas, que facilitan el pensamiento creativo y hacen que a menudo los problemas se resuelvan por sí solos. Los antiguos lo sabían cuando practicaban los dialogos filosóficos caminando; nosotros podemos ejercitarnos en la filosofía gozando de sentir cómo nos movemos por la superficie de este planeta, nuestro hogar.

ANDA CON NIÑOS Y JÓVENES. Cuando somos mayores la compañía de los niños y los jóvenes nos rejuvenece. A condición de estar atentos a las cosas que hacen y que son nuevas para nosotros, de no juzgarlas negativamente y de ver qué podemos aprender de ellas. Los que somos abuelos tenemos el privilegio de vivir una segunda infancia adaptada a la sesentena, del mismo modo que los que somos profesores tenemos la suerte de aprender de nuestros alumnos. Pero hace falta ser un poco más modesto para aprender yno andar repartiendo consejos que nadie nos ha pedido.

SÉ PRESUMIDO O PRESUMIDA. A la gente de nuestra edad nos enseñaron que era malo ser presumidos. Presumir no es malo, lo es chulear. Presumir de nietos, por ejemplo, o atildarse un poco al salir a pasear. Hay un término medio entre ir por ahí vestido de abuelo pobre y presentarse hecho un petímetre. La ropa de ahora nos permite a la gente mayor ir cómodos y un tanto deportivos. Es bueno que la gente mayor cuidemos nuestro aspecto; que la ropa refleje esa deseable actitud abierta y activa, reposada y dinámica a la vez. El hábito hace al monje: ir vestido de señor mayor tristón y empobrecido te convertira en tal. Aféitate (si eres hombre), péinate (si tienes pelo) y haz que tu aspecto comunique el modo como quiseras sentirte en la vida.

DISFRUTA DE TU FAMILIA. Feliz quien tiene familia, y feliz quien no la tiene según como sea la familia. Los hombres, a lo largo de nuestra vida, hemos cometido –todos– el error de atender poco a nuestra familia. Por razones del trabajo, a causa del afán de profesionalización, pero sobre todo debido a ciertas reminiscencias del viejo machismo que, conscientemente o no, hacen que nos desmarquemos de las mujeres y de los niños, como si nuestra vinculación a ellos nos desmereciera.

HAZ ALGO POR LOS DEMÁS. O por lo menos inténtalo. Afortunadamente vivimos en un país lleno de asociaciones y grupos solidarios, de todo tipo, que ofrecen variedades e intensidades muy diversas de participación e implicación.Hacerlo no depende de una ideología cívica o religiosa, es mucho más sencillo: disfrutar de ayudar y tratar de hacer felices a los demás. Cualquier asociación estará encantada de vernos entrar por la puerta a preguntar cómo podemos participar. Y cuando ayudamos a otros no hacemos un bello gesto sino que nos ayudamos a nosotros mismos, por salir del autocentramiento e ir al encuentro de los demás.

SÉ AGRADECIDO. Yo odio los refranes y los dichos populares, porque son una condensación de lo peor del pensamiento reaccionario, la actitud oscurantista y el egoísmo más malévolo que caracterizan cierta tradición de nuestro país. Pero hago una excepción: “De bien nacidos es ser agradecidos”. Ser agradecidos a la vida es imprescindible para vivir una vida digna, incluso si nuestra vida ha sido una sucesión de desgracias. El porqué a la gente buena le pasan cosas malas y el sufrimiento de los inocentes sigue siendo un misterio insondable, pero una actitud agradecida y abierta marca una diferencia en nuestras vidas y las de los demás. El agradecimiento incondicional se sustenta en una razón poderosísima: agradecido por estar hoy vivo respirando y consciente. Mañana ya es otro cantar. De esa aceptación ligera de lo que sucede, bueno y malo, del gozo en ser autoconsciente, de la apertura ante una realidad que es impermanente por definición, surge una dignidad invulnerable que nos hace vivir con una solidez incomparable. Es la paradoja suprema: nuestra mayor fortaleza surge de la aceptación de nuestra total vulnerabilidad.

Lectura recomendada: LAS CUATRO SENDAS DEL CHAMÁN, por Ángeles Arrien.

El título en español, redactado con cierto oportunismo, puede despistar, pero The four fold way es un libro que es un verdadero manual de vida sensata. No es autoayuda sino la síntesis del trabajo educativo de Ángeles Arrien, una antropóloga estadounidense de origen vasco, cuyo estudio de la sabiduría de los pueblos nativos la llevó a proponer un método de potenciación y armonización de las facultades humanas.

Puedes descargar un facsímil en PDF para consulta, pero es mucho mejor que compres el libro impreso; se le saca mucho provecho.

Imagen: un grupo de personas mayores haciendo chikung.

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